Marron

Una vez mas marron discute con blanco, que a él casi nunca lo usan, al menos para algo más que perchero, blanco que lo usan todos los días, sin falta, el propietario llega de su día, que por cierto es un misterio tanto para marron como para blanco, pero poco les interesa eso, como también poca intriga les da el mundo fuera de su pequeño universo de 42 metros cuadrados, el punto es que el propietario llega y se sienta, siempre se sienta, como si hubiese pasado todo el dia de pie, y es en blanco en quien se sienta, que orgullo! que alarde! que humillación la que sufre marrón dia a dia, luego de años de juntar polvo fue rescatado, por el, por el propietario, y pensó lo lógico, pensó en que volvían sus años de gloria, sus años de sostén para quien lee diarios, revistas, libros, para quien busca informarse y alimentar su intelecto, pero no sucedió, y no sucede, incluso marrón ya empieza a perder el optimismo que siempre lo caracterizó, empieza a aceptar la idea de ser mera decoración, de ser un elemento de contraste entre tanto blanco, hasta especula con por que el propietario lo mantiene ahí, es por estética, es por alguna visita que pueda interesarse en usarlo un rato, o mas probable aun, es por la pereza del propietario en arrojarlo a la calle, con tanto para pensar marrón ya se ha olvidado de su fiel y eterno compañero, mini-marrón, de quien lo han separado, y quien probablemente sea la mayor víctima de la tiranía del propietario, en el solo se apoyan montones de ropa sucia y, ocasionalmente, un par de pies.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.