Uso maligno de los mantras

La batalla cultural entre Oriente y Occidente está librada, esplícitamente.

La música electrónica es como el uso maligno del mantra. Funciona de la exacta misma forma, se abroquela en la repetición sostenida de una vibración y va por ahí, esculpiendo la conciencia.

Los eventos de música electronica en que se convoca para el trance cada vez son más, pero más son también los espacios que alcanza el mantra. Son las máquinas produciendo estos nuevos mantras, otras texturas que la propia voz

¿En qué dirección hemos corrido? Parecería que corrimos hacia cualquier parte con tal de que aumentara la distancia entre nosotros, nuestro cuerpo y las sensaciones reales, de vivir lo que alrededor acontece. Así como muchas otras precauciones que hemos tomado, nos ha costado mucho.

Es la que primero acabará en el mundo. La primera en irse, la última en llegar. El día que no haya parlantes, la música electrónica y la guitarra electrica serán obsoletas, nadie hará ningún esfuerzo por conservarlas de la forma que sí nos esforzamos con osos pandas y koalas del bambú. Chau, no hay más output para ustedes, chicas. Nos vemos en el próximo planeta. Aquí mientras tanto el pulso de cualquier tiempo sotenido nos abrazará al suelo por lo pies y promovera el movimiento en referencia a él.

Basta a veces con decir las cosas para descargarse el cemento y las lozas sobre nuestros hombros reistiendo que las cosas sean como son: nuevas cada vez.