Ella nació despierta
Ella es la hija de un sentimiento triste y un eterno viajero. Ella, que nunca estuvo dormida, se resolvió cuando el sol se puso en aquel sueño. Podría haber sido canción o poesía, pero a ella le tocó la grandeza de lo simple. Porque es ella la que desvela cuando la única noticia es el viento que pasa entre los árboles. Es ella la que preocupa y entusiasma a la vez; la que logra con su presencia el oxímoron que todos quieren padecer. Porque ella se encuentra sola, aunque su soledad nunca es noticia. Ella no tiene nombre, pero sí identidad (por esto es pura promesa; lo racional al servicio de lo visceral). El sol se puso en aquel sueño, y ella nació despierta. A ella le tocó ser simple. Ella es tan solo una idea.