No le tengo miedo a la muerte
Al paro cardíaco, a la bala en la cabeza,
a la larga enfermedad
al último respiro.
Me acuerdo a veces de esa película de Tom Cruise donde muere y tiene que revivir el mismo día un millón de veces, siempre tratando de dar un paso más que el día anterior para sobrevivir.
Me pasa lo mismo con vos, bah, con nuestras peleas.
Anduve mendigando un poco
De amor, creía.
En realidad eran sobras de ayer. El pollo medio roído, la ensalada insulsa, el beso después del sexo.
Todo tenía ese olor a vencido y a rancio que tienen las heladeras viejas cuando las abren.
Escucho massacre, con la mirada clavadísima en la pantalla. Esperando que el torbellino de responsabilidades pase y me lleve puesto como un peatón que no mira a ambos lados al cruzar. Los escucho y pienso en mi adolescencia y en lo hermoso que fue ese verano de los 17. Veo las…
Es raro
Porque hace mucho no me pasaba
Que no sentía que me arrancaran el corazón
Porque podía escuchar lo huesos romperse a la altura del pecho