Dudar está bien

Si algo me pasa, quiero que sepas que soy una persona que últimamente está dudando acerca de cosas cruciales de la vida. Con 21 años, se puede decir que “lo que haces ahora, dura para toda la vida”. La pucha che, es una cosa que no puedo procesar bien.

La verdad, tengo dudas acerca de si seguir o no la carrera universitaria que elegí, la Psicología. No sé bien por qué. Tengo dos explicaciones: La primera es que no sé si ésta carrera puede asegurarme felicidad. No pienso en felicidad en términos inalcanzables o poco viables, no. Pienso a la felicidad en términos de poder afirmar con certeza que llego a mi lugar de trabajo -cualquiera sea- y lo primero que pienso es “que bueno que no dejé la carrera, soy esto y siéndolo, puede lograr hacer felicidad en mi vida.” La otra explicación es un poco más sencilla, y responde a la tan común falta de motivación propia.

Quisiera abrir un paréntesis en este tema, la motivación propia en mi vida. Enuncio en esta frase que jamás tuve eso, siempre la motivación que tve fue de tipo externa. Desde chiquito, cuando iba al jardín, ni hablar del colegio primaria -y mucho menos la secundaria-. Ni siquiera tuve motivación propia en los proyectos que yo me propuse, y si la tuve, me duró muy poco. Quizá sea eso, el hecho de que tengo que afrontar mis decisiones con empeño y ganas propias, y no como hasta ahora, que lo hacía por presión de otras personas. Es esa falta de motivación la que me dificulta ponerme a estudiar y estar al día con los exámenes finales que tengo pendientes.

Otra cosa que me falta desde siempre es valor, el valor que se necesita para decir “Papá, mamá, ya estoy grande. Déjenme decidir y vivir según lo que yo pienso que está bien”. Me resultó dolorosamente fácil escribirlo. Siento la imperiosa necesidad de poder decírselo. Y no es que mis viejos me vayan a dejar de querer o de hablar o me dejen de bancar, ni nada por el estilo, es simplemente que no puedo enfrentarlos. Dios, necesito un psicólogo con urgencia.

Aún a medio convencer de que quiero abandonar la carrera, no lo hago por varios motivos. Primero y principal: no estoy 100% convencido de que es lo mejor para mí. Esto se explica por los siguientes factores. Imaginemos por un instante que efectivamente dejo la carrera.

Si dejo la carrera ahora:
1- La dejaría cuando estoy por entrar a cuarto año, donde está Psicopatología I, que vendría a ser LA materia de la carrera (es esa que la aprobas y ya estás prácticamente recibido).

2- La dejaría cuando recién empieza la parte interesante, puesto que los primeros tres años de carrera son de formación básica.

3- La dejaría habiendo conocido mucha gente buena.

4- La dejaría sin saber qué hacer después.

5- Generaría un clima de mierda en mi casa.

6- Me daría vergüenza no tener el título por una duda.

Por estas cosas no la dejaría, pero uno nunca sabe. Lo que sí sé es una cosa:
Dudar está bien.

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