Convenciones internas, ¿abiertas o cerradas?


En las últimas semanas, los partidos políticos más populares del país eligieron a sus candidatos presidenciales para el proceso electoral del próximo año. Estas elecciones a lo interno de cada partido son importantes, esto puesto que van marcando el rumbo de la carrera electoral, así como los principales temas y personajes que van a protagonizar la contienda por la presidencia de la República para el periodo 2018-2022.

Una pregunta que ha sido recurrente a lo largo de estos procesos es si resulta conveniente que las convenciones se realicen abiertas al público, o si por el contrario, se deben de llevar a cabo con la participación exclusiva de la militancia.

Hasta el momento se han elegido de forma abierta los candidatos del Partido Liberación Nacional (PLN), Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) y el Partido Acción Ciudadana (PAC); queda pendiente la convención del Movimiento Libertario (ML), la cual se realizará a lo interno del partido, donde sólo los miembros previamente inscritos tendrán derecho a votar. Partidos como el Frente Amplio (FA) también ya cuentan con un candidato presidencial, sin embargo, su proceso de elección se realizó de forma distinta.

Las convenciones abiertas permiten que la ciudadanía se involucre más dentro de los procesos electorales, lo cual favorece a la estabilidad de la democracia, debido a que la frecuente participación en elecciones le permite al ciudadano valorar dicho sistema (aunque el mismo claramente va más allá de la cuestión electoral e implica otra serie de prácticas ciudadanas), y genera la percepción de formar parte del mismo.

Por otra parte, esta dinámica permite que las personas tengan un mayor contacto con los partidos políticos, los cuales tienen un fuerte deterioro ante la opinión pública, y a su vez, no se vinculan con la cotidianidad de la ciudadanía. Este acercamiento puede contribuir a que las personas recuperen la confianza en los partidos políticos, y consecuentemente, se involucren más allá de el apoyo en las urnas.

Aunado a lo anterior, estos procesos internos abiertos fomentan el debate y la discusión en la opinión pública, debido a que de forma paralela a las elecciones se realizan debates, conversatorios, entrevistas y demás en distintos medios de comunicación, lo que contribuye a visualizar las ideas de los precandidatos, y que por lo tanto, se pueda debatir en función de las mismas y la población pueda elegir aquel candidato que resulte más afín a sus convicciones.

Sin embargo, las convenciones abiertas también tienen sus desventajas; por ejemplo, al ser elecciones donde participa toda la ciudadanía, la militancia de los partidos políticos se pueden sentirse desplazadas, debido a que una decisión tan importante tiene injerencia de personas que pueden votar en contra de un candidato, como pudo haber sucedido con el ex presidente de la República José María Figueres (PLN), esto puesto que el mismo es una figura que no resulta del agrado de una parte importante de la ciudadanía.

Además, este tipo de convenciones pueden generar un efecto contraproducente en el electorado, tal y como lo refleja el caso de la convención interna del PLN, donde se señaló que hubo inconsistencias en el proceso; asimismo, los ataques personales como parte de la contienda pueden erosionar la imagen de el candidato que resulte victorioso.

En cuanto a las convenciones cerradas, estas permiten que la decisión recaiga en un grupo más reducido de personas, las cuales pueden tener un mayor sentido de pertenencia con el partido, y por lo tanto, realicen una elección más consciente y estudiada. Asimismo, estos procesos son menos onerosos para los partidos políticos, lo que es un aspecto a tomar en cuenta para agrupaciones que son más pequeñas o poseen un presupuesto reducido.

Las convenciones bajo esta dinámica pueden generar un resultado más apegado a los principios de cada partido, debido a que los militantes son personas más familiarizadas con los candidatos y las propuestas.

En síntesis, se debe destacar que estos procesos, ya sean abiertos o cerrados, favorecen al régimen político, debido a que denota la pluralidad de opiniones y las posibilidades que tienen los individuos de optar por una candidatura a la presidencia.

Considerando lo expuesto anteriormente, las convenciones abiertas favorecen en mayor medida a la ciudadanía, esto porque permiten la discusión de diversos temas y motivan a las personas a involucrarse en los procesos electorales, donde lamentablemente el abstencionismo ha alcanzado un porcentaje importante en las últimas elecciones.

Es importante que, indistintamente del mecanismo utilizado, cada partido político salga fortalecido de estos procesos, debido a que los candidatos electos a lo interno son la opción con las que cuenta el electorado; se espera que con cada debate y convención interna surjan propuestas, ideas y estrategias frescas que permitan a la ciudadanía tener más opciones que asuman la tarea de enfrentar los distintos retos que enfrenta el país.

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