Reconocernos

Hay algo muy cierto en la frase “un pueblo sin cine es como una persona sin espejo: no conoce su propio rostro”.

Hace unos meses nos encontrábamos en locación, filmando. El frío solo lo apaciguaba la penetrante luz LED que iluminaba la habitación y transformaba la gélida madrugada en un mundo distante, detenido en el tiempo. Éramos varios cuidando cada detalle, con tal de capturar ese momento que nos compartía en su intimidad, no Manuel, sino el Negro.

La segunda temporada de Dele Viaje se alejó un poco de su formato de interacción, hacia uno más contemplativo. El uso de recursos audiovisuales ha sido impecable, la edición y la banda sonora, una belleza. Pero lo que más me conmueve es la interpretación de los seis protagonistas enfrentándose a escándalos estrepitosos de los que nos hacen testigos.

¿Cuántos personajes han explorado su sexualidad en la pantalla tica? Puedo referirme a Sofía y Malena, de Entonces Nosotros (2016), cuya relación queda implícita en los eventos que se desarrollan durante la película. Un poco más atrás, César Meléndez dio vida a Ricky, personaje abiertamente homosexual en la teleserie La Pensión. Este último se desarrollaba en un espacio de comedia, nutrido de varios estereotipos.

Durante el proceso, que implicó para el talento una re-apropiación de los personajes, la caracterización del Negro me conmovió de sobremanera. Por primera vez en la producción audiovisual nacional se profundiza esta dimensión personal y humana , el reconocimiento de la identidad sexual y su rol en una sociedad impregnada de tabúes asociados.

Vivimos en un país que le tiene miedo a verse tal como es, despojado de la chota y el prejuicio. Nuestra realidad es compleja y abrumadora, tanto que nos inquieta reconocernos desnudos en ese reflejo.

Es un reto constante lograr verosimilitud en las historias que contamos desde adentro, en nuestra ficción, pues no estamos aislados del contexto global. Precisamente es lo que me encanta de esta temporada de la serie, la ruptura de esquemas narrativos obsoletos y el protagonismo de primer plano que otorga a símbolos abstractos como la incomodidad, la bulla, aspiraciones caprichosas, culpa, deseo.

Necesitamos abrazar esa imagen, la que no nos gusta, pero que nos erige. Solo así podemos aprender a convivir con ella y a respetarla como parte esencial de nosotros.

Al equipo de Dele Viaje, muchísimas gracias por acogerme y enseñarme. Gracias por el esfuerzo invertido en este proyecto,

A Manuel, gracias por representar con afinidad esa amalgama de sentimientos que a veces no podemos siquiera poner en palabras.

Me pone feliz ver un cambio en el paradigma de la producción tica, haber contribuido al desarrollo de un trabajo de calidad que cada semana demuestra su madurez profesional.

Estén atentos, lo que viene solo se pone mejor.

Fuente de imagen: Dele Viaje — Episodio 5 “Pecera”

*Asistente de sonido durante la filmación de Dele Viaje.

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