Robo-Advisors en Latinoamérica, oportunidades y desafíos

Preguntémonos, qué son los robo-advisors y para qué sirven.

Todos sabemos que guardar la plata bajo el colchón no es la mejor solución. Entonces, un robo-advisor intenta responder a la pregunta, si tengo capacidad de ahorro mensual, entonces dónde lo puedo invertir. Todo esto considerando las miles de alternativas de inversión en el mercado, entre ellas los depósitos a plazo, acciones, bonos, fondos de inversión, etcétera.

Si te vas a Wikipedia encontrarás una simple, pero muy certera definición “Un Robo-advisor es un tipo de asesor financiero que proporciona asesoramiento financiero y gestión on-line de carteras con intervención humana mínima”. Yo también lo interpreto así, un robo-advisor me permite tener una asesoría financiera automatizada a través de la internet a bajo costo.

Ahora bien, este tipo de servicio y asesoría tiene un perfil objetivo bien identificado. No necesariamente está dirigido a gente rica o con una fortuna importante (conocidos como high-net-worth), pues en general ellos acceden a una asesoría personalizada y, obviamente, más costosa. Conceptualmente los robo-advisors están pensado para gente clase media o alta con capacidad de ahorro o ingresos marginarles (ingresos menos gastos), grupo conocido como mass affluent. Esto pues es más bien una asesoría un poco más estándar, pero mucho menos costosa que la mencionada asesoría personalizada.

Ahora vámonos a las oportunidades.

Poca competencia. Para el mercado de Latinoamérica, estos servicios han sido muy poco explorado por las gestoras de activos, asesores financieros o bancas privadas. Quizás por falta de tecnología y fuentes robustas de información que permitan una asesoría confiable. Pero cuidado, muchas gestoras y bancos han estado destinando recursos para el desarrollo de robo-advisors.

Inversiones y asesoría costosa. Actualmente, una forma fácil para invertir diversificadamente en el mercado retail es a través de fondos mutuos. Sin embargo, los costos de administración de estos fondos en Latinoamérica son elevadísimos. Sin ir más lejos, un fondo de una administradora local en Chile cobra cerca del 6% anual de tu inversión si quieres invertir en un fondo de acciones de estados unidos. Eso para mí es un abuso.

Asesoría actual pobre. Nuevamente para el mercado retail o mass affluent, la asesoría actual es mala y muy estándar. Simplemente se reduce a identificar perfiles de riesgo de inversión (moderado, conservador o agresivo) y tú eliges en cuál deseas estar. Además del perfil de riesgo, hay muchas otras variables a considerar al momento de la decisión de inversión, como tu liquidez, horizonte de inversión, tus objetivos en la vida. Es distinto si quieres invertir ahora para tu jubilación, para juntar dinero para tu casa, para ahorra para la universidad de tus hijos. Estas necesidades sí pueden ser captadas por un robo-advisor.

¿Y qué hay de los desafíos?

Distribución en manos de los bancos. Los grandes bancos locales en Latinoamérica tienen una gran base de clientes, y el conocimiento de ellos que utilizan sabiamente para distribuir (nombre más poético para decir vender) los fondos de inversión que administran. Los clientes confían en su banco, por su trayectoria y servicio y, por consiguiente, muchas veces confían sus inversiones con el banco, por más que las inversiones sean pésimas y cuesten mucho dinero por la administración. El desafío está entonces en cómo captar esa masa de clientes cautivo de los bancos.

Mejores retornos y menos riesgo. Un robo-advisor tendrá que competir con cientos de otros productos de inversión disponibles en el mercado, no solo en cuanto al costo de administración, pero también en cuanto al retorno y el riesgo. Por ejemplo, en Chile hay muchas administradoras de gestión de fondos (AGFs) que administran varios fondos de inversión (acciones, renta fija, balanceados, etcétera). En particular, hay unos fondos balanceados que les ha ido bastante durante este año, exhibiendo un buen retorno para su nivel de riesgo. El desafío deberá ser mantener una asesoría a bajo costo, sin descuidar variables fundamentales de inversión como un buen retorno a un nivel de riesgo, y ojalá, con resultados por sobre el promedio de sus pares que compiten en la misma categoría de inversión.