El Gobierno Porteño presentó un proyecto para competirle a Uber y es pésimo

Me bajo del Uber que acabo de tomarme desde la estación de tren de la ciudad de Riad, capital de Arabia Saudita, sin necesidad de cambiar riyales o de entender el idioma, veo que el Ministerio de Salud de ese país hizo un acuerdo para usar a Uber como modo de distribuir vacunas gratuitas a la población.

Vacunas a demanda; un servicio del Ministerio de Salud Saudí a través de Uber

Unos minutos después leo que el Jefe de Gobierno Porteño Horacio Rodriguez Larreta presentó como Jefe del Ejecutivo un proyecto de ley para ser tratado en la Legislatura para modificar la ley de taxis y aceptar la nueva app “BA Taxis”. Imaginé que era hora de ver cómo iban a regular a Uber y servicios similares.

Así que fui a la web de la Legislatura y busqué el proyecto para leerlo. Un desastre. Así que espero aportar algo con esta nota para que los legisladoras hagan algo coherente con ese proyecto antes de aprobarlo.

El resumen

Si no tenés ganas de leerte el artículo entero, el gobierno hizo una App competencia de Uber (TAXI BA) pero sólo para taxistas y quiere modificar el Código de Tránsito y Transporte para que sea aceptada la App como medio y nada más.

El proyecto de Ley no incluye la regulación de servicios privados de transporte de este tipo (como Uber, Cabify, Lyft, EasyTaxi) así que los sigue dejando en el limbo legal pero además, no deja abierta la posibilidad de nuevas tecnologías en el futuro; va a tener que ser siempre a través de un teléfono celular.

Tampoco incorpora la posibilidad de actuar en consecuencia luego de mala puntuación de los conductores (por lo que no mejora la calidad actual del servicio) ni las posibilidades innovadoras que podrían mejorar el tránsito, como el Pool de pasajeros. Además, tampoco estaría aceptando que ni siquiera las actuales empresas de radio taxi con apps que ya hicieron puedan usarlas. Y lo peor de todo: no permite que nadie innove, ni siquiera la propia app oficial porque dice qué es lo que tiene que hacer la app.

El proyecto

Si querés leer el proyecto presentado, aquí está el texto oficial (es corto)

El fin de la innovación

Uno de los problemas legales que tienen las apps para tomar taxis en la Ciudad de Buenos Aires es que el código actual contempla el solicitar un taxi sólo a mano alzada o por llamada telefónica (radio taxi). No contempla Internet y si bien, sin ser abogado creo que sin una ley la Corta Suprema o quien sea el organismo final puede hacer una interpretación del tema, en este caso el proyecto vuelve a cometer el mismo error.

Ahora el taxi se podrá pedir “por vía telefónica, correo electrónico, mensaje de texto (de telefonía móvil) o Internet a través de las centrales de radiotaxi autorizadas”. O sea, no puede ser una app de la central de radiotaxi como tienen algunas empresas (Premium por ejemplo).

Pero… ¿y si quiero pedir un Taxi por Whatsapp? ¿Y por un bot de Facebook Messenger? ¿Por Alexa o Google Home? ¿Si quiero pedirle a Siri o a Cortana que me pida un taxi? ¿Si en 5 años quiero pedirlo desde mis lentes? ¿O desde mi nueva corteza cerebral 2.0? ¿Por qué la reglamentación no deja que cada uno pida un taxi con la tecnología que fuera y que exista en el futuro?

La reglamentación en otro orden de cosas dice que el conductor deber poner el teléfono celular en un soporte en el auto. ¿Y si no usa un teléfono? Puede usar un reloj. Puede usar Android Auto o Carplay aprovechando la computadora de abordo, o puede usar un parabrisas con realidad aumentada. ¿Por qué un proyecto de ley que duraría décadas habla de una capacidad técnica de hace apenas unos años? Dejá que la app sea como sea y dejá abierta la innovación en el proyecto de ley a futuras tecnologías.

Además de la discusión si el Estado debería construir esa app o no, el problema es que el código diría qué tiene que hacer la app exactamente, no dejando libertad a innovar en el futuro porque “la ley no lo permite”.

El problema de fondo

El problema es que el proyecto no contempla que Uber, Lyft, Cabify o Easy Taxi puedan funcionar. Ni siquiera Easy Taxi que trabaja con los mismos taxistas. El Estado quiere mantener el monopolio de la administración del transporte público individual de pasajeros. Un monopolio que tiene hace décadas y que sabemos que no funciona como corresponde; en ningún lado del mundo y por eso Uber tiene éxito. El gobierno porteño quiere aferrarse al pasado.

Y no lo digo porque no deba regular a Uber, pero no hay forma de parar que alguien lleve a otra persona, y ésta última le ofrezca un pago por hacerlo.

El otro problema de fondo es que no se puede innovar con tecnología en el transporte, como los servicios de Pool que permiten a los pasajeros ahorrar en el viaje compartiéndolo con otros pasajeros que van para el mismo lado. Esto elimina autos en la calle y genera un mejor flujo además de que permite tener mapeos y rutas por día y horario de origen y destino de los viajes de la gente y así poder tomar decisiones de mejorar el transporte público de pasajeros. El Estado debería ocuparse de ser el poseedor de esta información, no de ser el que programa una app.

Si Arabia Saudita pudo hacerlo…

Arabia Saudita es el país que no acepta turistas y sólo estoy aquí con visa de negocios, donde la cultura árabe no fue totalmente reemplazada por occidente, donde Starbucks debe cerrar 4 veces al día una media hora mientras se reza. Ese mismo país abrazó al sistema Uber y lo usa, ¡para vacunación!

No me interesa Uber, pero sí la innovación que pueden dar sistemas como estos; innovación que no sólo ofrece servicios a los usuarios sino a las ciudades en generar transportes más ágiles y ayudar de paso a mejorar el tránsito.

Por supuesto que los sistemas como Uber deben ser regulados y Uber no es ningún santo pero no aprovechar esta oportunidad de actualizar la legislación con algo que se adapte al momento es de necios, de ignorantes o de cómplices.

Señor Ministro de Desarrollo Urbano y Transporte, Señor Ministro de Modernización, Señor Jefe de Gobierno, Legisladores: no sean necios, ignorantes o cómplices.

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