Diario de un desarrollador #7 | Prepará el mate, hoy te voy a contar la historia de cómo empezó todo

Hoy vamos a hablar sobre cómo empecé mi camino de ida a sistemas. Metete conmigo en un mundo lleno de misterios, acción y mates :)
Hace medio año que arranqué el proyecto Wolf Academy. La idea era no solo ser instructor de Udemy, sino involucrarme con los que iban a tomar mis cursos.
Nunca me gustó demasiado esa división “profesor alumno”. No tolero las jerarquías. Yo te enseño, si, pero programas conmigo y aprendemos juntos. Eso le digo a mis alumnos cuando doy una clase en Coderhouse.
La cuestión es que al crear la fan page, empecé a meterme en muchos grupos de sistemas para acercarme a los mas interesados en tomar cursos que dictaba.
Y después de meses, las preguntas se repiten, decenas de personas nuevas escriben cosas como:
- ¿Cómo empiezo?
- ¿Me recomiendan algún libro de programación?
- ¿Debería aprender HTML y CSS?
- ¿Cómo busco trabajo?
- ¿Por cual lenguaje me conviene empezar?
Y las respuestas son varias, algunas mas hostiles y otras constructivas. Pero un comentario en un post de facebook, sin ofender, se pierde con el tiempo. Y la gente vuelve a hacer las mismas preguntas.
Entonces se me ocurrió contarles mi historia, como empecé desde los errores que cometí hasta mis mejores aciertos. Podría armar un artículo lleno de consejos sobre como empezar, pero vamos, hay miles y son fríos.
Hoy quiero darles algo más humano, la esencia de mi diario, una historia personal. En el momento en que escribo este artículo llueve sin parar. Salvo por la alarma de algún coche o casa que está sonando hace unos 40 minutos, la atmósfera sería ideal.
2003: La era de los foros
Cuando me picó la curiosidad, tenía 13 años. No sabía nada sobre programar ni tampoco tenía nadie que me lo explicara. Ningún familiar cercano ni amigo se dedicaban a esto. Pero existían los foros.
Como todo puberto que no tiene idea de la vida, quería empezar por lo malo, violar la seguridad de cuentas, tirar abajo sitios mediante ataques Ddos, entre otras cosas.
Así fue como descubrí CPH, una comunidad de hacking a nivel latinoamérica. Hoy día desapareció, pero su hermana, elHacker.net sigue viva.
Hice varios amigos y ayudé a mucha gente con problemas de software: instalaciones, reparación de sistemas operativos, entre otras. Mientras ayudaba, aprendía.
El propósito inicial se esfumó bastante rápido. Ya no quería vulnerar sistemas, sino ayudar a los demás. La razón del cambio era la comunidad en si misma. Tenías mas aceptación si ayudabas, que si te dedicabas a tirar sistemas, irónicamente siendo un foro de hacking.
Poco tiempo después conocí la programación. Me metí con C y empecé a entender como funcionaban las cosas. Lo interesante de aprender un lenguaje como C, es que luego podes aplicarlo a casi todo. Muchas tecnologías hoy día se basan en este lenguaje.

2008–2009: Un enfoque al mercado
Si mis viejos estaban cansados de explicarme que un chico menor de 18 años no podía trabajar, esto se terminaría en el 2008. Luego de 5 años probando distintos lenguajes de programación, estaba desesperado.
Necesitaba entrar al mercado y seguir aprendiendo. Siempre que hice una entrevista dije lo mismo: Empecé a los 13, pero en realidad fue a los 18 cuando programé en serio.
Y esto es cierto. Si bien empece antes, era un desastre. Sin tutor, hacía lo que me parecía. Fui probando lenguaje tras lenguaje, no tenía un orden establecido, y apenas sabía lo que era un algoritmo.
Fue exactamente después de mi viaje de egresados que decidí programar en serio. Me metí en la facultad y duré muy poco. De alguna manera, me había acostumbrado a aprender lo que necesitaba cuando lo necesitaba.
Y eso hice: miré el mercado y necesitaban programadores web. En ese momento PHP era muy demandado, y precisamente tenía un amigo fanático de esa tecnología.
En un par de meses aprendí a crear sitios web con HTML 4, CSS y PHP. Lo interesante de este último es que era un hijo de C, entonces muchas cuestiones del funcionamiento del lenguaje las entendía antes de empezar.
Mi amigo me obligó a leer la documentación completa de PHP, y hoy se lo agradezco un montón. De hecho él era uno de los principales traductores al español de esas especificaciones.
Luego llegó el año 2009, y entré como programador web en una empresa de diseño. Ahí reforcé mis habilidades en PHP y aprendí Javascript. Yo no tuve una primavera con JS como muchos de los que inician ahora. Nunca me llegó a convencer ese lenguaje, especialmente porque cuando empecé, se usaba más para utilidades que como el core de una web.
Recuerdo que como programador junior, no llegaba a tiempo con nada al principio. Volvía a casa y me sentaba a terminar lo que me quedaba pendiente. Más de una vez con mi amigo estuvimos resolviendo problemas hasta la una o dos de la mañana.
Esas prácticas me ayudaron a acelerar mi aprendizaje y la verdad estoy muy agradecido por eso.
2010–2012: Me paso al lado oscuro por un rato
Un día me llega un mail de una consultora que estaba preparando una “escuelita” de SAP. Una tecnología “enlatada” alemana basada en COBOL que tenía los mejores salarios del mercado.
El curso duraba un mes y pico, y era lo más parecido a Gran Hermano que vi. Semana a semana iban eliminando gente que no les convencía, porque luego del curso entrabas a trabajar con ellos.
Empezamos 100 y quedamos 20. Lo que más recuerdo de nuestro grupo es que día por medio cuando nos enseñaban algo nuevo decíamos “¡es como en C!”. Que intensos eran esos tiempos. Si, se que estas sintiendo vergüenza ajena en este momento.
La cuestión es que entré en la empresa y trabajé 2 años y medio en SAP. No me gustó para nada. Yo necesitaba una tecnología que me sirviera para todo. Crear un juego, una web, o lo que sea. Que me diera flexibilidad para volver a casa e investigar más.
Pero COBOL en SAP era puramente para negocios. Mi carrera se basaba en aprender más del negocio que el camino técnico. No estaba interesado en algo así.
Entonces empecé a aprender Android. No sabía Java, pero ya había programado en otros lenguajes, tenia un background. Unas semanas después, renuncié a la empresa sin ningún trabajo asegurado.
Recuerdo que ya vivía en pareja en ese momento, y mi mujer me dijo “estas loco, te fuiste sin ningún trabajo asegurado”. Y era cierto, las dos cosas.
2012–2013: Evolución
Quería programar en Android. Necesitaba meterme en esa tecnología, me había enamorado. Sentado en un rincón oscuro con mi PC, mirando los tutoriales del canal de youtube thenewboston, aprendí las bases por un mes y medio mientras buscaba trabajo.
Fue un mes infernal. No conseguía nada y mis ahorros no paraban de bajar. Nadie quería una persona que recién empezara con Android aunque la demanda era bastante alta. Las empresas buscaban un experto que tuviera más años de experiencia que el propio lenguaje.
Pero mis conocimientos en desarrollo web me salvaron en los últimos días de búsqueda. Logré entrar a una empresa con la promesa de desarrollar en Android cuando terminara un proyecto web de un año y medio.
Mientras aprendía desarrollo y diseño web en la empresa, seguía haciendo aplicaciones Android en casa. Fue una época donde programaba unas diez o más horas al día. Y el fin de semana casi todo el tiempo.
Finalmente me tomé el tiempo de aprender Java como un ser humano normal. Me sorprendió bastante, dado que hasta el momento no sabía que Android en realidad era un SDK de Java. Siempre estuve programando ese lenguaje sin saberlo.
Cuando terminé de crear esa web, tal como me prometieron, iba a programar mobile. Pero me dijeron que lo haga en Cordova. Cuando entendí que se trataba de un híbrido, perdí toda la motivación.
Cordova al lado de la programación nativa es incomparable. Hoy día existen soluciones como React Native que funcionan de otra manera. Pero Cordova era como meter un sitio web en un webview de Android y simular que es una aplicación. Esto es literal, no es un concepto metafórico.
Programé durante un mes promedio sobre esta tecnología y renuncié. Mi meta era programar Android, y no podía dedicar tiempo a una tecnología híbrida que probablemente iba a morir a los pocos años.
2013–2018: Realización
Con todo lo que había aprendido por mi cuenta, empecé a subir apps a la Play Store que en ese momento se llamaba Android Market.
Subir esas aplicaciones me dio un portfolio, que me permitió mostrar algo más en las entrevistas. Y mi experiencia ya no era la misma, porque al invertir todos los días en estudiar, ya era capaz de crear soluciones solo y sin ayuda.
Obviamente me faltaban miles de conocimientos adicionales para considerar que me podía manejar solo, pero ya tenía los suficientes para trabajar sin estar dependiendo de nadie.
Y finalmente logré entrar en una empresa a trabajar en Android. Empecé a especializarme y entender los flujos de trabajo mobile, que no tenía viendo solo tutoriales.
Aprendí a estimar y trabajar con otros roles como diseñadores y gente de infraestructura. En ese trabajo me hice muchos amigos, el ambiente era muy agradable.
Tuve que irme porque hicieron recorte de personal dado que los últimos proyectos habían costado más de lo estimado. Fue una pena, porque en caso contrario me habría quedado hasta hoy.
Luego entré a una empresa de cyberseguridad y empecé a desarrollar en grupos de trabajo mas amplios. Fue un gran cambio debido a que pude aprender no solo por mi lado, sino de otra gente que sabía mucho más.
Los tiempos eran acotados siempre, como toda startup, vivía corriendo. Trabajar hasta las seis de la tarde era una excepción, y muchas veces entraba con sol y salía con luna.
Pero este ritmo de trabajo me enseño a superar mis límites. A entender que podía dar mucho más de lo que imaginaba. Pero bueno, a largo plazo termina cansando al más entusiasta.
Mi tiempo de viaje, viviendo en GBA, era demasiado largo y encima mi tren entró en obras. Tenía unas tres horas de viaje todos los días, más el ritmo de trabajo. Llegaba a casa y solo quería dormir para levantarme al otro día y vivir lo mismo.
Mudarme a capital no era una opción. Los costos eran altos y la paz de GBA no la cambio por nada. Renuncié nuevamente sin tener otro trabajo en la mano, pero con mucha más experiencia.
A esta altura ya tenía habilidades de liderazgo. Sabía organizar proyectos y guiar a la gente que trabajaba conmigo. También conocía el flujo del desarrollo de una solución desde fuera y dentro. Con todos estos conocimientos, aumenté mi exigencia y puse mi bienestar por encima de todo lo demás.
2019: El año que lo cambiaría todo
En mi búsqueda de trabajo tenía dos cosas claras: Una empresa que supiera trabajar con procesos y poder programar remoto la mayoría del tiempo. No quería viajar más, era tiempo muerto y llegaba cansado siempre.
Tuve que rechazar muchas propuestas, incluso algunas me pedían empezar a la siguiente semana. Pero yo necesitaba poder manejar mis tiempos y tener tranquilidad.
Prácticamente al mismo tiempo me contrataron en una empresa que aceptaba estos requisitos, y en otra dedicada a la educación.
Hoy puedo clasificar este año como el mejor de los 10 que llevo trabajando en sistemas. Estar en casa me permitió perfeccionar mis habilidades y aprender otras tecnologías acorde al ecosistema mobile.
Al no tener el viaje de por medio y lograr terminar mi trabajo a las seis de la tarde, tuve tiempo para seguir estudiando. Hoy día diría que mi “ritmo de trabajo personal” no cambió. Sigo programando la misma cantidad de tiempo, pero por gusto propio.
Y gracias a que también soy profesor en mi otro trabajo, me permitió expandir mis habilidades docentes. Fundé una academia online, Wolf Academy, y preparo cursos y material nuevo cada vez que logro conseguir inspiración.
También tengo este blog, donde te estoy contando sobre como meterte a este mundo y lo hermoso que es. Dejame darte unos consejos finales sobre cómo empezar:
- La curiosidad mató al gato, pero vos sos un ser humano. Metete en todo, explorá y buscá lo que más te gusta hacer.
- Mira videos, blogs, libros de experiencias de otros desarrolladores.
- Preguntá en comunidades pero con otra óptica. No digas ¿Como empiezo?, eso lo preguntan todos. Buscá sobre un tema y se más específico.
- Aprendé ingles. Tanto para trabajar como estudiar, los mejores contenidos están en ingles.
- Practicar es lo único que te va a dar experiencia. No te quedes mirando lo que otros hacen, tenes internet y un teclado, usalos.
¡Espero que te haya gustado este artículo! En los comentarios, contame cómo te metiste en este mundo. O si te vas a meter, quiero saber si este artículo te sirvió para emprender este largo camino.
Si te gustan los artículos que escribo y querés apoyarme con el proyecto, podés hacerlo mediante Patreon :)
¡Nos vemos en el próximo!
