Bitácora X: “¿Dónde estabas? Te extrañé mucho. Qué bueno que volviste”

Yo siempre he creído en la magia y en el amor, y lo puedo decir con mucha seguridad porque he sido partícipe de ambas cosas de formas muy reales. Y no hablo del amor romántico, porque si me has estado leyendo sabrás que en ese ámbito no he tomado las mejores decisiones, pero esa es sólo una pequeñísima parte de lo que yo sé y conozco del amor.
Creo que ambos, tanto la magia como el amor se alimentan una del otro, he visto manifestaciones de magia y de amor de tantas maneras que no creo que una pueda existir sin la compañía del otro, porque sentir y manifestar amor nos dota de una energía que no puedo describir, pero que provoca que nuestros mundos funcionen de manera tranquila y emocionante y poniendo cada cosa en su sitio.
Vivir en amor y esperando magia podría parecer muy comodino, entiendo que no todas las personas están en esta frecuencia y que para algunas será más difícil que para otras. Para mi el mundo se explica a través de magia, amor, colores, fortuna, deseos y promesas que se cumplen con sólo pedirlo. Porque así aprendí y porque es lo que me ha mantenido viva.
Redescubrir el amor después del derrumbe que hubo aquí ha sido una experiencia espectacular, una reconstrucción total que definitivamente era necesaria. Ya no reniego ni reclamo por los malos momentos, en cambio agradezco infinitamente la oportunidad de empezar de nuevo, de reecontrarme con mi esencia y con lo que ahora disfruto como hace mucho tiempo no pasaba. Agradezco sinceramente esta oportunidad de estar conmigo disfrutando de la magia que se ha manifestado de tantas formas que aún me parece increíble, pero que sé que es real.
Me he hecho consciente de lo afortunada que soy por la gente que me acompaña en la vida, por las semillas que he sembrado y que gracias a ellas soy bien recibida en todos lados, con abrazos llenos de cariño y de ternura. Por haber tomado buenas decisiones en ciertos momentos del pasado cuyos frutos se manifiestan constantemente, por el amor que me he encargado de dar y que regresa a mi por todos los frentes.
Ya me acordé quien sí soy y quien quiero ser, entendí que yo no estaba equivocada y que este es mi camino, acaso cursi y acaso increíble, pero que es el que he construido y que quien lo quiera compartir será bienvenido.
Pd: Mi camino está lleno de colores y chispitas brillantes y siempre es un gusto que vengan a vivir a él.
