El chico que me gusta se fue a vivir a otro continente… Y ahora?

María Alejandra
Jul 23, 2017 · 7 min read
Me acuerdo cuando estabamos más cerca y nos mirábamos tan amenudo ❤

Que hacer con esta distancia loca?

El chico que me gusta se fue a vivir a otro continente… Y ahora?

Estamos entrando en la cuarta semana de estar lejos y la verdad es que me quejo mucho de su constante tardía respuesta en whatsapp y ahora siento que eso es una de las cosas -porque mi orgullo no me deja decir que es la unica, pero más o menos es así- que, viéndolo desde afuera, nos ha mantenido cerca.

Me fastidia que se tarde en responder; si, es verdad, pero realmente si habláramos todos los días se volvería o una rutina o algo aburrido — y con mis gustos raros de rutinas y cosas que me aburren o no- o quien sabe que pasaría!. En fin estamos, entonces, encontrando huecos una vez por semana en nuestras agendas donde podemos respondernos los -varios- audios larguiiiisimos de entre 2 y 8 minutos de duración cada uno (=O!) contándonos acerca de nuestros días, nuestra semana y sobretodo de nuestros sentimientos y pensamientos. Cosas en las que de una manera u otra, nos unimos. O nos volvemos a unir, pues.

Ese ha sido el cumplido más bello que me han dado en los últimos años

Recuerdo nuestras conversas larguísimas y riquísimas. Desde que éramos amigos nos reuníamos en un lugar, fecha, hora marcada y proseguiamos a dejar salir aquello que salía y dejar entrar aquello que entraba, que delicia!
Me sentí siempre muy cómoda en su compañía; me sentía cómoda, feliz y amada.

Hace unos meses un amigo me dijo “eres una persona muy amorosa y comoda” y, sin duda alguna, ese ha sido el cumplido más bello que me han dado en los últimos años… Así pues, de esa forma me siento con él, muy cómoda.

Me siento libre -y esa palabra siento que es una de las que mejor me define- , me siento abierta, me siento suave, me siento con fortaleza, me siento vulnerable, me siento alegre, me siento tierna, me siento emprendedora, me siento unida, me siento grande, me siento mujer, me siento compañera, me siento protegida, me siento lluvia, me siento abundante, me siento que alcanzo, me siento llena, me siento yo.
Me siento yo, entera y completa.

Tal vez es cliché lo que voy a decir pero no recuerdo alguien más con quien me he sentido así antes. Y, o se me borró la memoria a corto plazo de mis relaciones anteriores, o este cliché, como todos los otros, es verdad.

Me acuerdo cuando hace un año estaba llorando por un chico con quien estuve 8 meses y me enguayabé un año y 3 meses… Wow, muchísimo, I know! Me acuerdo que decía -y pensaba genuinamente en ese momento, ilusa!- que cuando y donde iba a encontrar otro hombre como él? Nadie será tan bueno ni me tratará como una reina como él, and goes on…

En esas, salí con otros chicos hasta que conocí a uno que me encantó a primera vista: Wow, no era tan bonito, pero era bello! Super ojotes azules, super sonrisa atrayente, super bueno de conversa... Noté rápidamente que el primer chico era bien incompatible conmigo en muchos aspectos que ahora eran obvios y antes no los veía!
Noté que había muchas señales que demostraban que él no era para mi, y yo no las alcanzaba a distinguir!
Me sentí muy feliz y muy llena.

Me acuerdo que en ese momento lo comencé a ver desde un punto de vista distinto, con otros ojos, con más ojos de largo plazo.

Ahora sí conseguía ver cosas que antes no. Ahora sí podía conectarme a niveles que antes eran lejanos a mi. Este otro chico era espectacular realmente, era tierno, era dulce y al mismo tiempo fuerte.
Era atractivo y suave, era grande y pequeño, era risas y trabajo, era preguntas y respuestas. Era atrevimiento y dulzura. Era empatia y proactividad, era solución y desafíos, era crecimiento e imaginación. También era un poco de miedos y angustias -debo admitir!-.

Me acuerdo que una de las primeras cosas que me dio shock fue un día que estábamos paseando por Florianopolis y me dice: “Mira, podemos comprar esa casa para vivir… O mejor la compramos y la alquilamos para negocio, que opinas que esa sea una de nuestras casas?”
Yo me quedé….. ¿Como así una de nuestras casas, apenas es nuestro primer viaje y ya tu andas pensando en un patrimonio juntos? Me pareció muy muy loco y me pareció muy muy encantador. Me acuerdo que en ese momento lo comencé a ver desde un punto de vista distinto, con otros ojos, con más ojos de largo plazo.

Otra cosa que hizo que me enamorara grandemente de este segundo personaje fue un día que, cansado de hablar tanto tiempo seguido en mi lengua materna acordamos hablar un poco en la de él. En ese momento me pareció sensato pues yo también me encuentro cansada de sólo hablar otros idiomas además del mío nativo, así que fue fácil aceptar.
Luego de un rato hablando este segundo idioma me entró en la cabeza un pensamiento absurdísimo — lo sé!- pero que me invadió como plaga en planta: Quien es este hombre?!? Porque estoy en otra ciudad acostada en la cama esperando que este desconocido salga de bañarse para luego hacerlo yo? Que estoy esperando para escapar?
En fin, realmente lo que vino a mi mente es desconocimiento de ese hombre quien yo no conocía. Y, sabes cuando hablas otro idioma y la voz te cambia? Bueno, todo fue por cambiar la lengua en la que nos comunicábamos y escucharlo por tanto tiempo primero en mi idioma, con cierta voz, y ahora con otro idioma y otra voz.

Su reacción fue tan empática que me enamoró más aún

En ese momento yo pensé “Esto es algo tan ridículo que parece absurdo, parece mentira, pero voy a contarle para ver que hacemos” y cuando le dije del miedo que estaba sintiendo su reacción fue tan empática que me enamoró más aún.
Quedamos en silencio unos minutos. Él suspiró profundo, me siguió mirando con sus ojos azules llenos de más ternura que nunca, respiró hondo varias veces y, en español, me dijo: “Sigo siendo yo, no he cambiado. Soy el mismo Chris Latino que conoces”.

Aún mirándome a los ojos, acostados los dos de ladito en la cama, estando bien cerquita, sostuvo mi mano -me dieron unas ganas inmensas de llorar de agradecimiento-, lo abracé y -confieso- hasta salieron unas lágrimitas… Que cosa tan bella el había hecho por mí en ese instante!
Yo no sé como yo hubiera reaccionado en ese momento si hubiera sido él y no yo quien me desconocía… Tal vez le hubiera dicho algo tipo: “Deja la ridiculez, el que cambie mi voz no quiere decir que yo sea una persona diferente” o alguna otra cosa sin corazón asi.
Que bello ese hombre, un milagro en vida. Cuán agradecida estoy por haber tenido la suerte de haberlo tenido en mi vida. Con él recordé que era ser amada.

Pasó el tiempo y él siguió enamorándome cada dia más con sus detalles, con sus locuras y con sus sorpresas. Y un dia, de repente, sin esperarlo desapareció. Me dejó de hablar de la nada… Nos separamos.

Mi experiencia, excepto la parte de como terminó, con él fue maravillosa. Incluso esa desaparición de él me llenó de esperanza. Me hizo entender, de forma clara y concisa como -si una vez ya había pasado, esta vez también pasaría- conocería a otro chico que fuera mil veces mejor -para mi- que él y como después, con el tiempo, iba a darme cuenta como con Chris habia tantas cosas incompatibles y tantas señales que no veia.

No necesitamos mas nada ni nadie de lo que ya está y ya tenemos.

Con el primer chico me costó más y fue posible, entonces, porque esta vez seria diferente? Así conocí a este tercer caballero de quien les comencé a hablar.

Bajo una perspectiva de claridad total y conciencia plena que todo lo que llega a nuestra vida llega por una razón y todo lo que se vá, también se vá por una razón. Y, sencillamente, tal vez eso pasa para abrir espacio para que lo que está en camino, pueda llegar. Para que eso, que es mucho mejor, nos alcancé y nosotros poderlo permitir.

Seu lindo ^.^

En fin, me olvidé cual era mi intención inicial de este escrito. Creo que era hablar de lo bien que me siento con el 3er personaje, de cuánto me gusta y cuán feliz, agradecida y bendecida me siento ahorita -si, incluso en la distancia- con él.
Y ahora emergió como llegué a él: Por mi confianza. Confianza que todos podemos tener de que todo esta bien en el/nuestro mundo, que no necesitamos mas nada ni nadie de lo que ya está y ya tenemos.

No sé que pasará entre él y yo, no sé si seguiremos juntos o no. Yo quisiera, me encantaría! Pero no lo sé.

Si finalmente, estaremos juntos más allá de lo que ya vivimos será un regalo bellísimo.
Y si, por cosas de la vida, nuestra historia tiene punto y final en los próximos dias, la historia que ya vivimos hasta aquí, de por sí, es espectacular. Fue un regalo también.

Ahora sé 100% que, pase lo que pase, si él es el hombre de mi vida, será fantástico. Y, si no es él, ya vendrá aquel aun mejor -para mi- que me demuestre que hay muchas cosas aún para descubrir juntos en esta jornada.
Por ahora, mis intenciones son a que sea él.
Y acá entre nós, también, porque no consigo imaginar ahorita alguien mas chévere con quien quisiera estar -Siiiii, ya yo he oído esta historia antes, haha pero genuinamente pienso así en este momento-, con quien me sienta tan ‘asi’ de rico, amada, cómoda, … , Pero sé que aunque ahorita no lo veo está -en su forma o en otra- ese match perfecto para ambos y para todos los involucrados en mi historia de amores.

Conclusión -o una de ellas-: No vale la pena morir de amor, siempre llegará otro que sea mejor que el anterior, espéralo y atrévete a convertirte en su imán semejante que lo atraerá!

María Alejandra

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Amiga. Compañera. Empresaria. Naturaleza. Desarrollo Humano. Vida con propósito. Fundadora de Fly Educação e Cultura. Felicidad.

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