Acerca de los inviernos en Brasil

Una tarde muy rica en el Parque do Povo

Tengo 3 años y 3 meses viviendo en Sao Paulo, es decir, he vivido 3 inviernos aqui ya. Me acuerdo que el primero fue terrible! Pase tanto frío como nunca había pasado en mi vida. Lloraba por el congelamiento que mis dedos y piernas sentían, me bañaba cada 2 días -y a veces 3, confieso, haha-, comía puras sopas y me arrechaba cada vez que tenía que comer arroz porque se enfriaba a los 5 segundos de ponerlo en el plato.

Que país tropical de mierda es este?

Había llegado de Venezuela, un país tropical, para Brasil. País que, en mi cabeza al menos, era también tropical. Que gran mentira! Días de 15C, noches de 8C… Que país tropical de mierda es este? Tenía pura ropa de verano, tela de seda y poliéster, puros vestidos alegres y suéteres que mal cubrían las noches congeladas de 22C que teníamos en Caracas. Fue el peor invierno de mi vida. Junto a eso, fue la peor etapa de mi vida también.

Estaba saliendo como inmigrante de mi país para llegar a este ‘país hermano’ e intentar una nueva y mejor vida. Llegué con 3000 Dlls para mi mamá y para mí, sin hablar el idioma, sin tener familia aquí, sin trabajo para pagar las cuentas y con muchas esperanzas, fé, sueños y confianza que Brasil se convertiría en mi nueva casa. El primer día de escuchar el idioma me enamoré (y mira yo que ya soy enamoradiza), empecé a pensar cuán más atractivo era el portugués al francés. Portugués, el nuevo idioma más romántico del mundo!

A los 3 días de no entender ni una palabra todo cambió: Comencé a incomodarme y molestarme grandemente por mi desconocimiento, por sentirme como una idiota que no puede hablar ni comunicarse con los demás, como una infante queriendo gritarle al mundo ¡Hey, escúchame!. Nadie me oía, quien me ofreció trabajo mientras estaba lejos se desapareció, me dí cuenta que seguir dependiendo de mi negocio Herbalife iba a ser casi imposible: Aquí la gente hace negocios diferente, tiene hábitos nutricionales diferentes, venden diferente, quieren cosas diferente y especialmente hablan-un-idioma-diferente…

… Que gran mierda.

Vivíamos 6 personas en un apartamento de una sola habitación

Empecé a buscar un trabajo normal como loca, empezó mi crisis mental: durante 7 años había hablado paja -y mucha- de los empleos,de los jefes, de los trabajos,de los empleados. Y, mírame ahora, rogando encontrar un trabajo que me permitiera pagar mis cuentas, mi techo, mi comida. Había llegado a casa de unos colegas. Vivíamos 6 personas en un apartamento de una sola habitación, dos dormían en el cuarto, otros dos en la cocina y mi mamá y yo en un colchón inflable en la sala. De ladito de la ventana, que frío!

A los 15 días, como por magia conseguí un trabajo -fui la segunda de los 6-. Y era muy bueno en verdad: Trabajaba de las 9 a las 18, de lunes a viernes, hablando sólo inglés y español -si, gracias-, conociendo gente -y chicos, en ese momento eso era muy importante- de todas partes del mundo, ganando un dinero decente, en fin… Estaba en góndola!

Nos conseguimos mudar para otro apartamento de dos cuartos, mi mamá y yo en uno y el otro lo alquilábamos para ayudarnos a pagar el alquiler. Fui despedida de ese trabajo. Busqué, junto con un amigo, ser mesonera y encontramos un restaurante que nos aceptara a los dos y encontré otro que me aceptó a mi solamente. Y fue así como conseguimos mudarnos un apartamento mejor.

Ahí viví mi segundo invierno, muy muy frío pero muy muy acogedor

Ese segundo apartamento era muy bueno, pero ya no vibraba con nosotras, tuvimos problemas para pagar el alquiler así que queríamos uno que costará más barato. Trabaje varios meses en esos dos trabajos para poder pagar la deuda de casi 3000 Dlls al dueño de inmueble y así nos mudamos a este nuevo apartamento en la Rúa Simão Álvares.

El era lujo total! 3 cuartos más uno de servicio, pisos y techos de madera, baños gigantes, cocina enorme, sala grandísima, terraza pequeña pero acogedora. ‘Lo que le faltaba para ser perfecto es una piscina’ le dije al vigilante que me lo mostró, ‘Ah, usted no la vio? Deja se la nuestro’. Y me llevó a ver la piscina y la sala de fiestas… wooow, la casa que siempre soñé! Ahí viví mi segundo invierno, muy muy frío pero muy muy acogedor.

Adentro hacia mas frío que afuera -hahaha- , ya la comida no se enfriaba tan rápido, ya las ventanas de mi cuarto no estaban rotas y, también, ahora yo era más feliz. Había sido despedida de los dos restaurantes y había conseguido un trabajo aún mejor. Ahora era Sales Associated en una Start Up. W O W. A los 3 meses, por mi buen rendimiento, fui ascendido a Sales Executive, ganando casi 2500 Dlls base más una comisión que variaba de 700–1500 Dlls más. Para una chica que llegó durmiendo en el suelo en un invierno helado estaba fantástico!

Que estoy haciendo con mi vida? Trabajo tanto y, si, gano muy buen dinero, pero no soy feliz.

Ahí trabajé casi dos años, reformulé muchas creencias acerca de los empleos, de ser empleados, de los jefes, de los colegas, de los amigos y de la vida en si. Me permití perderme en mis pensamientos y encontrarme. Llegué a pensar: Que estoy haciendo con mi vida? Trabajo tanto y, si, gano muy buen dinero, pero no soy feliz. No tengo amigos con quien compartir, no tengo una buena relación con mi mamá, no tengo novio con quien apoyarme, no tengo nada…. En ese momento comencé mi búsqueda a mi mayor y mejor descubrimiento, por ahora al menos, yo misma. Aproveché que tenía dinero y participé de una terapia buenísima que se llama Constelación Familiar -donde lloré todo el dia-, hablé con la terapeuta para que pudiéramos comenzar un trabajo recorrentemente y juntas, viaje a visitar a mi mejor amiga a otro continente, vi como ella vivía con tanto tiempo libre y felicidad aún dentro de la dificultad, regresé e hice un curso de 10 días de silencio -Vipassana-, hice un curso de autoconocimiento de la Fundación Estudar -Link aqui, recomiendo mucho!-, hice tantas cosas que comencé a entender mi vida y mi significado, porque estoy aquí, que tengo a ofrecer al mundo y que tengo a ofrecerme a mi misma.

Fui despedida de ese trabajo también y salí con un mindset muy diferente: ahora se quien soy, ya no me importa que pase a mi alrededor puedo escoger ser feliz. Con tan buen ingreso en mi último empleo hice unas inversiones que me habían generado un ingreso pasivo mensual: ya no tenía que trabajar por dinero. Me veía feliz, con dinero y aburrida. Sabía que tenía que hacer algo y no sabía que.

Tenía un proyecto social que había empezado cuando llegue a brasil… Y, que tal si lo mejoro? Y así surgió mi comienzo a formar una organización que hiciera un impacto en la vida de las personas, decidí empoderarme de mi pasión por la educación y creencias de como una educación informal cambia vidas -inspirándome en la mia, por experiencia propia- y así surgió todo lo que tengo hoy en día (Vea mas de mi ong Fly aqui).

Así, con esta realidad y estas cosas que están emergiendo estoy entrando en mi cuarto invierno en Brasil: El mejor invierno de mi vida. No sólo porque ya tengo ropa calientita y cobijas y calentador eléctrico y mi piel ya se acostumbró más a los 10C en las noches y 14C en las tardes; sino porque tengo amigos, tengo felicidad y tengo un corazón lleno y grande que está dispuesto a expandir todo lo que hay dentro, lo que soy y lo que represento.

Este es el mejor invierno de mi vida además porque, como pueden ver en la foto, casi no es invierno haha (actualmente estamos a 25C en el parque) sino porque estoy emocionalmente, mentalmente, espiritualmente en el mejor momento de mi vida. Y es eso exactamente que les deseo a todos: no importa lo que pase en tu vida, tu puedes salir de eso y puedes crear y re-crear las veces que sea necesaria tu realidad. No hay nada en el mundo que no puedas hacer y no hay nada ni nadie que valga más que tu. Tu mereces y eres un ser único en la vida. Quien sea que seas te amo y te deseo lo mejor del mundo para ti. Hoy y siempre.