Jo, Montse, hace un año, en mayo, yo pasé por el mismo peor momento de mi vida, esa brecha que hace que ya nada, nunca, vuelva a ser igual. Y parece que tienes dentro una bestia agazapada que, cuando menos te lo esperas, puede agarrarte por los pies y tratar de llevarte al fondo. Pero como escribía estos días Luis Pousa a propósito de su último gintónic y su corazón: “ Porque con cada nueva hostia del destino lo único que pasa es que aprendes más de la vida, tienes más agallas y lo menos importante te la sopla incluso un poco más que antes. Y estas son tres de las cosas que uno necesita para escribir cada vez mejor”. Un abrazo, miña querida. Y sigue escribiendo, please.