La des calificación… Sie ist das Opium des Volkes

En américa latina se repiten patrones culturales, ni mejores ni peores, pero particulares. Uno que nos está frenando en las discusiones que construyen el futuro, es la necesidad de descalificar al otro, para sentir que, automáticamente, tenemos razón.

Claro, quien habla solo, siempre tiene razón.

Ahora, tener razón no es ni bueno ni malo, no te hace mas feliz, no te hace mejor, no te hace mas rico ni mas pobre… solo alimenta tu ego y te da una “falsa” seguridad.

Me toca facilitar reuniones de trabajo en muchos países, básicamente charlas de innovación, búsqueda de soluciones, nuevos productos, programas de formación y aceleración o apoyo emprendedor.

Me sorprende gratamente, ver equipos enfocados en resolver problemas, escuchar ideas de sus pares, apoyarlos con propuestas. Señalar lo que los preocupa, y lo que les agrada de sus ideas, y proponer ideas que sumen a esa solución.

En contraposición, veo mucho en latAm, equipos preocupados por descalificar las ideas de otros, profesionales que se auto censuran, por miedo a que los traten de idiotas o cosas peores… en resumen, lugares de trabajo, donde la colaboración y las ideas no fluyen. Equipos que dependen de un salvador. El que se pone la solución al hombro, el que sabe lo que hay que hacer, no importa de que se habló en la reunión, no importa el trabajo en equipo…

Somos millones de personas que “tenemos razón” pero no avanzamos un centímetro hacia la construcción colectiva, y ponernos de acuerdo.

La discusión estéril, y la descalificación, se han transformado en una especie de “Opio de las masas” nos mantiene ocupados, sin prestarle atención a lo importante, sin ponernos de acuerdo y avanzar.

sinceramente espero, esta vez, no tener la razón…

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