La ranita verde

Érase una vez una pequeña ranita de color verde, como todas las demás, que pasaba los días alegremente en su charca acompañada de su familia y amigas ranas.

Un día nublado y borrascoso, con nubes grises de color pizarra que parecían amenazar una gran tormenta, pasó a toda prisa un camión cochambroso cargado de botes de pintura a medio terminar, con tan mala fortuna que el cacharro hizo un giro repentino en una curva y cayó un bote de pintura rosa, yendo directamente a dar con la cabeza de nuestra amiga la ranita verde.

¡Oh! ¡Ah! ¡Qué dolor! La tormenta comenzó en su cabeza mucho antes de que las nubes empezaran la bramar. Pero eso no fue lo peor… Lo peor de lo peor fue que… ¡ ahora era una ranita ROSA!

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