El periodismo en continua evolución

Es una realidad que el periodismo muta obedeciendo a cada una de las necesidades que le plantea el entorno. No cabría en la mente de nadie pensar que en un mundo que se mueve en la actualidad, con y por la tecnología, el periodismo como una de las más poderosas fuerzas para mover masas, continúe basando su actividad en prácticas que, según las exigencias del contexto en el que se desenvuelve, son remotas y anticuadas.

Las convergencias de las nuevas formas de la tecnología son compatibles y van de la mano con la narración periodística actual y la venidera, pues compaginan del modo en que cada una se complementa de la otra.

El periodismo necesita formas creativas para contar historias que atrapen lectores, que aumenten la competitividad haciendo que un sector de la población elija a determinado medio y no a otro, que logren recuperar la confianza y fidelidad de las personas que tanto se ha perdido.

¿Y qué mejor canal para la transmisión de la información que el que nos ofrecen las nuevas tecnologías de la información?

Cuando hablamos de nuevos formatos tecnológicos no nos referimos a realidades lejanas y utópicas. Lo cierto es que ya están aquí.

“Multimedia”, “crossmedia”, “transmedia”, “periodismo inmersivo” o “periodismo dron”, son algunos de ellos. Estos exigen de los periodistas nuevas formas de pensar los contenidos para llevarlos de forma correcta a dichos formatos.

Tanto el uso de infográficos, el acceso a las noticias por medio de los dispositivos móviles, vídeos grabados desde drones, noticias escritas por robots, uso masivo de las redes sociales, entre tantas otras situaciones jamás pensadas antes, son algunas de las actuales formas que nos ofrece el campo para desarrollar trabajos periodísticos de calidad, a la altura de lo que nos exige el medio actual.

Nuestro reto como periodistas es adoptar lo que ahora se presenta como novedad y ejercer dominio y manejo sobre ello, pues lo cierto es que con el paso del tiempo llegarán nuevas alternativas y lo anterior irá quedando obsoleto.


Un claro ejemplo de un proyecto transmedia que involucra algunos de los anteriormente formatos mencionados es DESARMADOS. Este es una iniciativa realizada por estudiantes de la maestría en Comunicación Transmedia de la universidad Eafit.

El objetivo de la plataforma es generar un intercambio de correspondencias (cartas) y, además, convertirse en una herramienta pedagógica para facilitar en las instituciones el desarrollo de la materia Cátedra de la Paz.

Ofrece un mapa interactivo, con una línea de tiempo, que muestra vídeos animados que explican los sucesos relevantes del conflicto armado en Colombia. Es un hipertexto porque permite que el usuario todo el tiempo se sienta parte del trabajo, ya que se encuentra en constante interacción con él.

Lo que más destaco en el proyecto es su capacidad e intención por recuperar, incorporando todos los recursos que ofrecen las nuevas tecnologías de la información, a las cartas como género literario poco usual en nuestros días. Y no desentona, por el contrario, se complementan y configuran una gran herramienta de interés colectivo.


El rol de los medios de comunicación ha sido, es y será indispensable en el trasegar de los días de cualquier sociedad. La necesidad por mantenernos informados, saber lo que ocurre aquí y al otro lado del mundo, enterarnos de episodios que nos permiten enorgullecernos de nuestra nación y entristecernos y/o avergonzarnos por sus barbaries, es parte innata de nuestro ser, de lo que somos, es producto de nuestros hábitos, y por qué no, de nuestras necesidades.

Más que un reto, se convierte en una responsabilidad para quienes nos desempeñamos en este bello, pero tan difícil y a veces desagradecido oficio, repensar nuestra labor, la forma en la que la estamos llevando a cabo, de lo que nos estamos nutriendo nosotros para nutrir lo que somos, porque todo ello se verá reflejado en nuestro desempeño, en lo que entreguemos, en lo que comuniquemos.

No podría negar que las ventajas que nos ofrecen las tecnologías son grandes en comparación con las que tuvieron quienes nos anteceden, pero también representan un desafío mayor, porque es dejar atrás lo convencional, lo que ya está inventado, lo que es, para desarrollar lo hasta ahora inconcebible y llegar hasta más públicos, y de esta forma evitar que nuestro complejo oficio perezca en el intento.