LA INTELIGENCIA COLECTIVA Y SU RELACIÓN CON LA WEB 2.0

Como un primer acercamiento, podría definir la inteligencia colectiva como una forma de enriquecimiento personal y grupal en la que, con un saber que es diverso y al mismo tiempo común, un grupo de personas trabaja en conjunto para alcanzar objetivos colectivos. Entendiendo así, que no existe una única verdad y que nadie es dueño de la última palabra. Cada persona tiene algo distinto que aportar y, regidos bajo este contexto, ninguna intervención puede considerarse insignificante, porque la participación de cada uno constituye finalmente la esencia del término.
En la mayoría de los casos esta inteligencia es una cualidad subvalorada en una sociedad en la que cualquier persona se considera autoritaria para señalar y catalogar a otro de “ignorante”, cuando realmente desconocemos que, en cualquier entorno de la vida, el conocimiento que otros posean va a ser útil para engrandecer el nuestro.

Con la evolución del término, producto de la revolución que trajo el surgimiento de la denominada “web 2.0”, se ha hecho un aprovechamiento de esta inteligencia del modo en que se han fomentado las nuevas formas de relacionarse, la interacción, la colaboración y la co-creación a partir de ideas, diseños y recursos.
La inteligencia colectiva es desarrollada óptimamente cuando hacemos uso de los diferentes instrumentos tecnológicos que se encuentran a nuestra disposición, pues “estos sirven como mediadores entre las inteligencias de los individuos en la sociedad, porque permiten que nuestras capacidades de creación sean explotadas en su totalidad y que haya una práctica colaborativa entre todos los miembros participantes”.(Cristóbal Cobo Romaní-Hugo Pardo Kuklinski, 2007; página 29/PLANETA WEB 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food).
En la actualidad, ésta se ha visto fortalecida, en primer lugar, por las nuevas tecnologías de información y comunicación, las cuales sería casi imposible que existieran si no hubiera un acceso a internet, ya que éste ha sido, básicamente, el soporte en el que se han desarrollado la mayoría de avances tecnológicos de esta índole en los últimos tiempos.
La inteligencia colectiva es aplicada a través de las prácticas colaborativas. Pero, ¿qué quiere decir esto?
Aplicado a un ámbito virtual, hace referencia a la contribución que realiza cada uno de los usuarios con la generación de contenidos dinámicos en las diferentes interfaces en las que interactúa. Al mismo tiempo en el que aporta contenido, se apropia de dicha comunidad y crea sentido y lazos de empoderamiento con ella.
Uno de los ejemplos más cercano que tenemos y que de igual forma comprende uno de los principios que posee la web 2.0 es Wikipedia, espacio que es dedicado exclusivamente a la creación de contenidos por parte de los mismos usuarios, puesto que el consumidor adopta también el rol de creador. Allí mis ideas pueden ser editadas y modificadas por otros, porque es una construcción colaborativa de contenidos.
Lo mismo ocurre con los blogs y los wikis donde cualquiera puede aportar adicionando contenido, de igual forma que editandolo, lo que indica que la base de participación de los usuarios actualmente en la web es ilimitada.
Los usuarios son los servidores. La comunidad tiene el poder sobre la herramienta, lo único que hacen las empresas como Google, Facebook, Youtube, Whatsapp, entre otras, es actuar como intermediarias. Estas aplicaciones se sostienen de los clientes dispuestos a producir y a subir datos a sus plataformas, por eso ofrecen un servicio “gratuito”, pero en realidad lo que debemos comprender es que su producto es el mismo usuario.
En el caso de la red social Facebook, esta gana dinero a partir de lo que la gente cuenta en su red, es decir, entre más personas se encuentren inscritas y más publicaciones hagan, mayores serán sus ingresos.
También existe otra estrategia para el recaudo de dinero y es la venta de servicios de valor añadido como es el caso de Spotify que posibilita en su plataforma el poder inscribirse, pagar un valor mensual, y obtener un beneficio que no tienen aquellos quienes no pagan.
Lo mismo ocurre con Youtube, quien desde el año pasado permite que sus usuarios cancelando un valor mensual puedan sacar un mejor provecho de la plataforma que aquellos que no lo hacen.
Descubrir y entender este mundo se convierte en una experiencia fascinante, pero podría pensar que al mismo tiempo abrumadora, porque son tantas las posibilidades que se nos ofrecen que crea inmediatamente en nosotros mismos una sensación de empequeñecimiento.
En definitiva, este universo nos ofrece la posibilidad de que cada uno de nosotros sea protagonista de un medio de información y/o entretenimiento. En las manos de cada uno está el decidir de qué lado quiere jugar. Si optar por actuar de manera activa o pasiva, pero yo hoy te digo, que no permitas que sean otros quienes hagan por ti.