A ustedes que se les presta atención, den ejemplo

Carta abierta para Jordi Évole en la que se valora el impacto que tienen los medios de comunicación en la sociedad.

Supongo que a día de hoy ya lo habrás hecho Évole, pero por favor, vuelve a mirar este vídeo:

Despedida a la Guardia Civil hacia Catalunya para frenar el referéndum para la independencia de Catalunya — 26 septiembre, 2017 (Huelva, España)

¿Qué es lo que ves? Veo una muchedumbre enfurecida, saludando a sus tropas que van a la guerra. «¡A por ellos!», gritan. Ellos son los catalanes. Ellos somos tú y yo. Cuando lo vi, no pude evitar sentir una enorme tristeza. ¿Por qué jalean que los policías vengan a oprimir Catalunya? ¿Qué les hemos hecho a ellos? Nunca se me hubiera pasado por la cabeza bajar a despedir las tropas si supiera que van a Huelva a reprimir familias.

Ahora déjame que te ponga en una situación que, aunque ficticia, es muy real. Imagínate por un momento a una persona de Huelva que nunca ha visitado Catalunya, o que sí la ha visitado y ha tenido una mala experiencia. Imagínate que un día cualquiera esta persona se va a su quiosco y compra su periódico favorito. En él lee que la independencia está orquestada por Rusia. Esta persona repasa las portadas de los otros diarios y en uno puede ver que los catalanes están adoctrinando a los niños con la independencia «¡Ah! ¡Es cierto, lo dijo el presidente el otro día!».

En otro de los diarios podemos ver una noticia en la cual se dice que los cuerpos de seguridad de los Mossos sabían lo del atentado, que la CIA lo notificó pero ellos hicieron caso omiso.

Esta misma persona tiene internet, pero no tiene Twitter ni está navegando por las olas cibernéticas todo el día. Después de una buena comida, pone el telediario de Antena 3 y escucha: «Órdago independentista - experto en seguridad: “operan como las mafias y como el ISIS”».

Viñeta de El Roto — 17 septiembre, 2017 (El País)

Después del telediario, este mismo onubense se queda a ver un programa de tertulia. Salen cuatro tertulianos, uno de ellos catalán. La conversación de los tertulianos es más bien una discusión, y entre gritos se pueden escuchar las palabras “nazis”, “separatistas”, “yihadistas” y “etarras”. «¡Dios mío, no quisiera verme en Catalunya ni “pintao”!». Exclama esa persona.

Esa misma noche la persona recibe una cadena de mensajes de Whatsapp, donde se ve un vídeo del PP, justificando que en Catalunya lo que hay es hispanofobia. «¡Ahora sí que estoy asustado! ¿Y si vienen a por nosotros?».

Al día siguiente, Paco, el vecino, le avisa de que la Guardia Civil va a ir a Catalunya a arreglar este problema. La gran cruzada. Este onubense, que no quiere nada malo para su país, se alegra y baja a la calle a despedir a las tropas.

‘Oigan’ por Ferran Martín — 12 septiembre, 2012

Después de este contexto ficticio, vuelve a poner el vídeo de arriba otra vez. Ya no te parece tan descabellado, ¿verdad? Incluso yo bajaría a despedirlos. Y no pretendo ser demagogo. Entre esa multitud había muchas personas que asistieron por diversas razones e ideas. Y es cierto que esos onubenses no representan a toda España, pero ahora lo que antes era de color negro, es más bien gris.

Por la parte que nos toca como catalanes, tanto tú como yo, que hemos vivido la mayor parte de nuestra vida en Catalunya, sabes que la imagen que se está proyectando nacionalmente de Catalunya está bastante alejada de la realidad. Hay mucha gente con pensamientos diferentes por toda Catalunya. Y del mismo modo, hay gente en esta Comunidad Autónoma que se puede haber sentido ofendida y menospreciada cuando lee el diario o cuando simplemente mira las noticias nacionales, empujándolo a ver solo los medios catalanes (cuya imparcialidad en ocasiones también brilla por su ausencia).

Ahora algunas de estas personas, ya quieren la independencia, porque gracias a los medios de comunicación ahora “saben” que «en España no nos quieren» y además «España nos roba».

‘Los Pujol’ por Manel Fontdevila — 26 Julio, 2014 (eldiario.es)

Con este pequeño teatro tan sólo quería ejemplificar el poder que tenéis los reporteros y los medios de comunicación. Desde que empezaste a salir en TV3 en Una Altra Cosa te he seguido el rastro. Me gustaba como hacías ciertas cosas, no me gustaba como planteabas otras. Pero siempre he visto tus programas con gusto. Aun así, todo cambió el día que emitiste tu Mockumentary. Lo habías vendido como un documental, y hasta los últimos instantes no dijiste que era falso. ¿Para hacer pensar? Tal vez sí, pero ese día yo me sentí engañado. Sentí que el documental había sido pensado a partir de la idea todo por el share.

Desde entonces dejé de ver tus programas. En general, dejé de leer diarios o ver las noticias, si ya confiaba en pocos después de eso, ya casi en nadie. Me limitaba a repasar las noticias internacionales y a dar una ojeada a la prensa local para ver qué decían, siempre recordándome a mi mismo «Créete la mitad; y de eso, la mitad». Vi algunos de tus programas, como la entrevista a Rajoy, pero en líneas generales, sólo veía televisión bajo demanda. Pero que haya dejado de ver tus programas no quiere decir que no te tenga respeto. Yo fui de los que te defendí cuando te criticaban por eso de ser «equidistante». Cada uno tiene sus opiniones, y estamos aquí para dialogar no para lincharnos los unos a los otros. Mientras tengan un argumento sólido y sea dicho o discutido con cortesía, siempre me gusta escuchar lo que los otros tienen que decir.


‘Momento Kurdistán’ Especial Salvados: Entrevista a Puigdemont — 24 septiembre, 2017

Tras ver tu entrevista el pasado domingo (24 de septiembre de 2017), no pude dejar de tener sentimientos encontrados. Tuviste buenos argumentos, pero en una parte de la entrevista todo empezó a perder fuelle. «En 2014 en el Parlament se presentó una moción a favor de la autodeterminación del Kurdistán, ¿usted recuerda qué votó?… Votó que no». Delante tenías un presidente flojo, con argumentos en general pobres. Y esta pregunta, sentenció la entrevista. «¡Mira los independentistas! ¡No se creen ni la independencia! Jaque al independentismo» gritaban unos. «Pero, ¿será mentiroso? ¡Eso que dice es mentira!» exclamaron los otros.

Y no siempre es blanco o negro, muchas veces todo tiene un matiz. En esta pregunta, podrías haber contextualizado. El voto no fue del presidente solo, fue de CiU (con Unió incluído). En España los partidos votan en bloque. La CUP y ERC, miembro del gobierno, votaron a favor. CiU votó en contra porque no aceptaron su enmienda que decía «reconocer el derecho a la independencia de todos pueblos» (argumento que considero cogido con pinzas). Tras este contexto, unos no hubieran celebrado el golpe recibido por Puigdemont con ese furor y los otros no hubieran sentido tanta impotencia. Hubiera habido menos fricción, menos chispas.

Si los políticos han sembrado las brasas del fuego que arde, los medios de comunicación sois los vientos que avivan la llama.

Y Jordi, sé que tú tenías esta información. Y no me malinterpretes, pongo este ejemplo porque lo conozco. Y como ya he dicho, creo que tuviste buenas preguntas y algunos argumentos del President hacían aguas. Pero en esta pregunta en concreto podrías haber aclarado en algún momento los hechos, o haber puesto en situación la votación. Pero no lo hiciste. Y ya tenías a Twitter celebrando: «¡Todos quedan KO ante Évole!». Los diarios y las noticias lo explicaban con entusiasmo. Y tu corte de vídeo sobre lo de Kurdistán ya navegaba viento en popa por internet.

Veía un vídeo de Wyoming, al que veo y admiro, en el que contestaba a una diputada del PP de la siguiente forma: «señora, yo puedo mentir, usted no». Tal vez Wyoming tiene razón, los periodistas tenéis cierta licencia para mentir. Dejando a un lado la ética periodística (a la que muchos le pegan patadas hoy en día, y otros directamente se la pasan por las partes nobles cuando se inventan noticias), vosotros no estáis obligados a decir “la verdad”. Pero, eso no quita que seáis partícipes de la situación actual. Porque si los políticos han sembrado las brasas del fuego que arde, los medios de comunicación sois los vientos que avivan la llama.

‘Media Framing’ por Marilungo

Es por eso que te envío esta carta abierta a ti Jordi, porque quiero creer que te hará reflexionar. Entiendo que a veces no tenéis control del envoltorio, pero considero que con el poder que tenéis, podéis cambiar las cosas, tan solo informando. La realidad nunca es binaria. Dejad a un lado el periodismo morboso e intentad explicar la realidad como es, de todos los lados, de forma imparcial. Las argumentos a favor y en contra de las diferentes ideas, intentad que todo el mundo entienda el qué, el quién, el por qué, el cómo, el cuándo y el dónde. Dad argumentos elaborados y dejad a un lado esas entrevistas que parecen más un combate de boxeo contra un sparring por parte del entrevistador. Quiero entender, quiero conocer, quiero que me den argumentos que me hagan volver a pensar mi posicionamiento. No quiero sentirme insultado ni menospreciado. Ni me apetece ver como insultan o linchan a otros.

Escribiste un artículo el pasado domingo en el que decías: «Ustedes que pueden, dialoguen». A mi me gustaría proponerte un titular para los periodistas en los tiempos que corren: «A ustedes que se les presta atención, den ejemplo».