Reflexión práctica IV

Orientaciones

De acuerdo a lo observado en la implementación realizada por la educadora en formación durante la tercera supervisión de práctica IV, se entregó una tarea en la que se debe profundizar. Esta consiste en fortalecer la estrategia de grupo chico y las interacciones individualizadas apoyándose en el equipo pedagógico del nivel.

Por otra parte, en el ramo “Seminario de Investigación”, la educadora en formación y su equipo se encuentran investigando sobre las Co-construcciones de patio pedagógicamente intencionadas en primer ciclo.

Es por lo anteriormente expuesto, que en la presente reflexión se profundizará acerca de la estrategia de grupo chico en las experiencias variables y las interacciones individualizadas en el momento de patio y a lo largo de la jornada, todo esto considerando la importancia que tiene el equipo pedagógico para poder llevarlas a cabo.

Referentes teóricos

Importancia de la estrategia de grupo chico

El período de grupo chico es una experiencia de aprendizaje que resulta de la iniciativa de los adultos basada en los intereses y el desarrollo de los niños y niñas (Hohmann, Weikart y Epstein, 2010). Éste permite que se desarrollen las fortalezas de los párvulos, poniéndolos en contacto con materiales y experiencias a los que quizás de otra forma no se acercarían (Hohmann, Weikart y Epstein, 2010). De igual forma, el grupo chico proporciona a los adultos un escenario más íntimo para poder observar y aprender de los párvulos (Hohmann, Weikart y Epstein, 2010).

Esta estrategia es una oportunidad de trabajo más individualizado puesto que, en el caso de primer ciclo, se trabaja con 2 a 5 párvulos. De igual forma, permite que el adulto pueda; construir en base a las fortalezas de los párvulos, proporcionar experiencias en las que los párvulos con grupos numerosos podrían perderse, que los párvulos tengan contacto e interacciones regulares con sus pares, presentar nuevos conceptos, materiales, juegos y promover y practicar estrategias de apoyo (Suzuky, s.f en: Castro, s.f).

Importancia del trabajo en equipo

Es fundamental que dentro del diagnóstico, planificación, implementación y evaluación de diferentes experiencias de aprendizaje, el educador se apoye en la comunidad educativa; familia, equipo pedagógico y otras entidades que puedan crear ambientes potenciadores de los aprendizajes de los párvulos (Mineduc, 2005). De igual forma, el trabajo en equipo es clave para enriquecer los ambientes educativos en Educación Parvularia (Mineduc, 2005).

Considerando lo anteriormente expuesto, se considera fundamental que la educadora en formación se apoye para el diseño, implementación, y evaluación de las experiencias de aprendizaje propuestas, pues éste (equipo) posee conocimientos enriquecedores en cuanto a lo teórico y práctico que pueden aportar, con el fin de hacer las experiencias más significativas y exitosas en pro del aprendizaje de los párvulos. Para esto, más adelante se describirá la manera en que la educadora en formación propuso la utilización de grupo chico a su equipo.

Importancia del momento de patio

Las Bases Curriculares de la Educación Parvularia definen el espacio educativo como “la conjunción de los aspectos físicos (la materialidad, la luz, el diseño, la ventilación, las dimensiones, entre otros) con los aspectos organizacionales, funcionales y estéticos (la distribución del equipamiento, la disposición de los materiales, etc.) propios del ambiente de aprendizaje” (Mineduc, 2001. En: Mineduc, 2009). Sin embargo, la Unidad de Educación Parvularia propone el concepto de ambiente educativo, puesto que éste constituye a un espacio de interacción y encuentro entre los niños/as y adultos, para poder desarrollar experiencias de aprendizaje que los involucren de manera integral (Mineduc, 2009). Es por esto, que se entenderá como ambiente educativo, los espacios en los cuales se desarrollan los procesos de enseñanza y aprendizaje, y las interacciones que se establecen en éste, tanto entre los mismos niños/as, como las que éstos establecen con los adultos (Mineduc, 2009).

El ambiente educativo se divide en dos. Dentro de los que se encuentran en el interior del centro educativo se pueden destacar; la sala, la biblioteca, el patio, los laboratorios, el gimnasio, entre otros (Mineduc, 2009). Mientras que en los externos al centro educativo, destaca; el barrio, los servicios públicos, y la comunidad externa a la escuela (Mineduc, 2009).

Es por lo anteriormente expuesto con el tema de investigación del curso “Seminario de Investigación”, es que se propone poner énfasis en algunas características del grupo chico, como lo son las interacciones más individualizadas durante el momento de patio, considerando éste como una instancia pedagógicamente intencionada, al igual que en cada momento de la jornada.

Implementación de orientaciones

Tras reunirse con la supervisora de Práctica IV, la educadora en formación conversó con su equipo pedagógico donde planteó la idea de comenzar a trabajar en grupos chicos (14 de Junio). El equipo manifestó que consideraban que había muy pocos párvulos (considerando la baja asistencia; de 5 a 9 niños/as) como para dividirlos. Sin embargo, la educadora en formación expresó que esto les permitiría realizar observaciones e interacciones más individualizadas y dividir tareas de manera más organizada. El equipo decidió realizar las implementaciones de la manera propuesta, y se comenzaron a realizar grupos chicos e interacciones más individualizadas.

De igual forma, durante el momento de patio (vivido en el patio y en la sala por condiciones climáticas), la educadora en formación comenzó a realizar interacciones más personalizadas: de manera individual o mediando en el juego de no más de dos párvulos. Un ejemplo de esto, fue el 20 de Junio, cuando se vivió un momento de patio en la sala, moviendo los materiales del patio a la sala. Aquí la educadora en formación, se iba acercando a los párvulos y realizaba comentarios que verbalizaban las acciones de los párvulos como por ejemplo: “Mira Lucas, cuando tu subes Kevin baja” o realizaba preguntas abiertas como: “¿Por qué escogiste la carretilla? Parece que te gusta mucho ¿Qué puedes hacer con ella? ¿Qué puedes meter adentro?”. Aquí se puede observar que se incorporan preguntas y comentarios individuales con respecto a los materiales y acciones realizadas.

Implementación de grupos chicos:

A partir de las implementaciones realizadas se puede dar cuenta que la educadora en formación ha podido observar a los párvulos desde un escenario más íntimo, pudiendo atender y reconocer las potencialidades, necesidades e intereses de cada niño/a (Hohmann, Weikart y Epstein, 2010), ya que ha realizado interacciones individualizadas a cada niño/a, y a podido implementar experiencias en grupo chico (2–3 párvulos).

Como fue mencionado en el punto en que se habla de la importancia del grupo chico, cuando la educadora en formación intentaba atender a grupos más grandes, sus comentarios se perdían. Sin embargo, al dirigirse a cada niño/a, ha logrado que esto sea significativo, produciéndose una interacción y acciones de ambos lados.

De igual forma, el grupo chico permite presentar nuevos materiales y promover y practicar estrategias de apoyo (Suzuky, s.f en: Castro, s.f), lo cual se evidencia en que la educadora en formación ha podido mediar la interacción de los párvulos con los nuevos materiales, centrándose en la manera que tienen éstos de relacionarse con los materiales; como los exploran, si les agrada o que hacen. Un ejemplo de esto, fue una experiencia de exploración sensorial, en la cual, a través del monitoreo más personalizado, se evidenció que hay párvulos que no les gustan ciertas texturas, por lo que la educadora en formación, ha podido cumplir su rol de mediadora, interactuando, verbalizando y entregar materiales para que puedan explorar sin la necesidad de manipularlo. De igual forma, se pudieron entregar comentarios a cada niño/a en base a lo que estaban realizando.

Implementación del trabajo con el equipo pedagógico

Como fue mencionado, es necesario que el educador se apoye en el equipo pedagógico para diseñar, planificar y evaluar experiencias, con el fin de crear ambientes que potencien el aprendizaje (Mineduc, 2001). Esto se pudo evidenciar en que el equipo aceptó la propuesta y se pudieron ver los resultados en las experiencias de los párvulos; recibieron comentarios individualizados y se observaron las necesidades, intereses y potencialidades de cada uno en distintas experiencias. Un ejemplo de esto, es la experiencia sensorial mencionada anteriormente.

Implementación en momento de patio

El momento de patio, también es considerado como instancia de aprendizaje (Mineduc, 2009), por lo que la educadora debe mantener interacciones de calidad. Es por esto, que como fue ejemplificado anteriormente, la educadora en formación mantuvo interacciones de calidad (preguntas abiertas y verbalizaciones de las acciones realizadas) entregándole intencionalidad pedagógica al momento de patio.

Bibliografía:

· Castro, C (s.f) Construyendo conocimiento a través de grupo chico. [Diapositivas de PowerPoint].

· Hohmann, M., Weikart, D. & Epstein, A. (2010) La educación de los niños pequeño: Manual de HighScope para los profesionales de la educación infantil. (3a ed.) México: Grupo editorial Miguel Ángel Porrúa.

· MINEDUC (2005). Bases curriculares de Educación Parvularia. Santiago, Chile.

· MINEDUC (2009) Orientación para la implementación de programas pedagógicos de los niveles de transición. Capítulo 3. Santiago, Chile.

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