50 Shades of Negging

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Vamos a hacer un resumen de todo lo que viene pasando hasta acá:

Ana es una chica de 21 años que dedicó su vida a estudiar y trabajar. Nunca se enamoró ni salió con un chico. Christian llega a su vida. Es un tipo fachero al que ella describe como “seductor”, pero yo ya me tomé seis partes en explicar que eso no es seducción, sino manipulación. Christian la endulza con facha y esta “seducción”. Ana no tiene idea de qué es enamorarse, así que cae en la Limerencia gracias a un concepto muy interesante que encontré en una de las investigaciones que hice al respecto.

Anzuelito

Negging, es un verbo que existe en el Diccionario de Cambridge y voy a explicar en qué consiste para que hagas un repaso de tu vida y te des cuenta de cuántas veces te lo hicieron a vos. O de cuántas veces lo hiciste sin saber qué era.

El Negging consiste en hacerle un comentario negativo (sutil) a una persona que te atrae, con el fin de bajarle la autoestima y que necesite buscar tu aprobación. Es uno de los mecanismos de manipulación más comunes en las interacciones humanas, sobre todo a través de Internet.

Christian se acerca a Ana y le dice “Sos copada, pero no estás preparada para un tipo complejo como yo” y eso, obviamente, le baja la autoestima a Ana, por lo que ella decide en ese momento que tiene que probarle que no es así. Negging exitoso.

El tiempo pasa, Christian empieza a aplicar otras técnicas de manipulación y control: se enoja por cosas que son problema de él y le echa la culpa a ella, la aleja de la familia, hace que discuta con la amiga, le da pequeñas recompensas para mantenerla enganchada y finalmente se sale con la suya.

Nos quedamos en ese momento espantoso en el que ella se pelea con Kate -su mejor amiga- porque piensa que lo está haciendo enojar a Christian a propósito. Pero bueno, taza taza y en el auto:

“Llena de falta”, dale E. L., sos una genia

¿Entendés? Alto Negging wacho. La mina tiene la duda enserio, porque Elliot ya la había invitado a Kate y pensó que Christian le pidió que vaya a la cena porque sino se podía enterar de que Kate iba y Ana se iba a sentir mal.

Pero él le contesta con un “Sos re copada, pero no te querés a vos misma”. No, te estoy preguntando si me invitaste porque te sentiste condicionado o me invitaste porque te pintó que conozca a tus viejos. Son dos situaciones muy distintas. De ser la primera, lo charlamos. Yo entiendo que conocer a los padres del novio es una zancada de chita. Y si era la segunda, nuestra relación está marchando ligerito y me tengo que mentalizar un poco. Es válido preguntarlo, ¿no?

Amo esta parte porque Ana trae a colación el asunto de irse unos días a verla a su mamá y:

“¿Soy demasiado intenso?”, NO NI AHÍ AMIGO. Te di dos detalles de mi vida en la cena y me arrastraste al patio para violarme porque estabas enojado ¡¿CÓMO VAS A SER INTENSO?!

Pero bueno, después Christian le pregunta sobre qué necesita pensar en el viaje y ella le dice “Nosotros”. Para nada intenso el tipo al que le decís “necesito un espacio para pensar” y se pone a presionar.

Ana le dice “Tengo dudas sobre nosotros” y Christian le pregunta “¿Por qué?”. Pasa esto:

Extraño a la ginecóloga.

Bueno, de acá sacamos la reiteración del terror que siente Ana y del consecuente “No quiero perderlo”. Por no perderlo, Ana se calla la boca y deja que le haga lo que él quiera. Es un caso serio este. Ana es una persona que necesita ayuda profesional. De Christian ya lo asumimos hace rato, pero ahora nos encandila el hecho de que Ana no está bien, está en un espiral de autodestrucción del que no sabe cómo salir y esta situación es grave y triste en iguales partes.

Si sospechás conocer una persona en esta situación, ya te tiré un calce para que la identifiques lo antes posible en la parte anterior: la reacción que tuvo cuando Kate le dijo que Christian era peligroso. Mantenete cerca, leé las actitudes, una justificación que te suena floja seguida de “Vos no lo/a conocés como yo” es un llamado de atención. No te calles, ayudá.

Volvamos.

Una buena es que a James le tiró la conciencia otra vez y nos dejó saber que Ana, desde su impotencia, entiende que el tipo le está haciendo mal. Pero Christian es un violento cíclico. Este tipo de violento se ve mucho en la ficción y, tristemente, demasiado en la realidad. Es la persona que violenta, tiene un arrebato de desesperación, pide perdón abrazando, haciendo mimos, llorando… pero después vuelve a violentar. Ese es el ciclo completo. La víctima siempre cae en la ilusión de que su victimario puede cambiar, así que perdona una y otra vez.

Ana y Christian están por tener sexo con consentimiento y él frena todo porque le explica a ella que no le gusta que lo toquen. Tienen una vuelta de drama donde ella le pide el por qué, él le dice que no y al final Christian le dice “Te voy a dar chirlos, vamos a coger y si estás despierta, te cuento por qué”.

Y chan-chan-chaaaaan: pasa. Christian nos revela que la madre biológica era “zorra y drogadicta”. En la versión en Inglés usan la palabra “bitch”, que es un insulto, pero después -más adelante y porque no tengo ganas de volver a esta historia- se revela que la mina era trabajadora sexual y el proxeneta los violentaba a ella y a Christian. El tipo le apagaba los cigarrillos en el cuerpo a Christian, por eso está lleno de marcas y por eso no le gusta que lo toquen. La madre se suicidó cuando él tenía 4 años.

Bien, volviendo al presente. Ana tiene entrevistas en editoriales y Christian le dice “Decime cuáles son, pego un fonazo y en veinte minutos estás laburando donde se te cante”. Pero Ana sabe que no estudió arduamente para que venga un hada madrina y la acomode, así que le dice que no.

Ana tiene un par de entrevistas, queda en un laburo que le gusta y vuelve al departamento que comparte con Kate.

Así que Ana siente miedo de que Christian sepa que se juntó con su amigo, porque sus celos lo iban a llevar a hacerle daño a ella.

Les comento en qué deriva esta actitud. Empezás sintiendo culpa de ver a tus amigos varones porque él es celoso, por lo tanto tenés dos opciones: separarte de tus amigos u ocultárselo. Como separarse de los amigos no está bueno, se lo ocultás. Pero él, como es controlador, siempre lo termina descubriendo. Así que él empieza a perder la confianza en vos y cada cosa que hacés está sujeta a un control aún más minucioso, hasta que terminás sintiendo que tenés que calcular cada paso de tu vida para no hacerlo enojar. Al final terminás ocultando no sólo si te ves con un amigo, sino otros aspectos de tu vida. Te empieza a dar vergüenza, perdés autonomía, sentís que tenés que dar una explicación por todo. Es una vida insana.

Ana le confiesa a Kate que no le dijo todavía a Christian que lo ama, porque tiene “miedo de espantarlo”. Más tarde se manda un par de mails con Christuchis y el último de él termina en:

“Solo a mi”.

Christian y Ana habían tenido una conversación en la que ella le dijo “Quiero viajar en un vuelo programado” y le deja en claro que no quiere que él pague por el pasaje. Pero Christian es Christian y cuando Ana se sube al avión, la azafata le dice “Señorita, venga conmigo a primera clase”.

Esto no es copado. Volar en primera clase debe ser genial, pero no está bueno que ella le haya dicho “No me pagues el pasaje” y él -otra vez- se haya pasado por el forro de las bolas lo que ella decidió.

Ana le manda un mail diciéndole “Lo que más me asusta es que supieras en qué vuelo estaba yo”. Y tiene razón. El tipo llegó a un nivel de control excesivo.

Ana le manda esto:

Me estoy riendo fuerte porque “Pago todo yo, total vos después me lo devolvés en concha.

Ana llega a encontrarse con su mamá y tienen una conversación sobre Christian. La mamá le dice:

A mi me dio la sensación de que el padre biológico de Ana era algo más que “malhumorado”, pero no quiero sacar conclusiones.

Ana abre un mail de Christian.

Christian, lo que los novios hacen es respetar cuando sus novias les dicen “No me pagues el pasaje”. A nadie le importa que te sobre la guita, respetá macho. Dios mio.

El mail de Christian es larguísimo #ComoLaMía y termina en “Trataré de mantenerme alejado de vos y darte el espacio que me pediste, mientras estés en Georgia”… pero no para de mandarle mails. Y en el último, le dice que se va a cenar “con un viejo amigo”, que en realidad era la vieja pederasta que lo inició en este falso BDSM. Entonces Ana:

Y acá entendemos que Ana ya no es solamente una persona sometida, sino que también se convirtió en una persona violenta. Cuando pasás mucho tiempo al lado de alguien, terminás adoptando sus hábitos.

Entonces Ana le manda un mensaje recriminándole que sigue viendo a su ex, porque en esta pareja los celos están naturalizados y el último mail de Christian termina en “¿Cuántos Cosmopolitan más te vas a tomar?”.

La mina queda en shock. El tipo puede saber dónde está porque ya entendimos que le rastrea el teléfono, pero ¿cómo puede saber qué está tomando?

En Georgia. En el bar donde Ana está tomando un trago con su mamá. Después de que ella le pidió un tiempo para pensar y él le dijo que se lo iba a dar.

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