Guía de altar Familiar Nº 35 — Año 2018
Fraternidad Cristiana de El Salvador

Prepare uno o dos cantos.
“Un día, un hombre sabio y piadoso clamó al cielo por una respuesta. Ese encabezaba un grupo de misioneros que oraban por la paz del mundo, para lograr que las fronteras no existieran y que toda la gente viviera feliz. La pregunta que hacían era: ¿Cuál es la clave, Señor, para que el mundo viva en armonía? Entonces, los cielos se abrieron y después de un magnifico estruendo, la voz de Dios les dijo: “COMODIDAD”.
Todos los misioneros se veían entre sí, sorprendidos y extrañados de escuchar tal término de la propia voz de Dios. El hombre sabio y piadoso preguntó de nuevo: ¿COMODIDAD Señor? ¿Qué quieres decir con eso? Dios respondió: La clave para un mundo pleno es: “COMO-DÍ, DAD”. Es decir, así como yo les di, dad vosotros a vuestro prójimo. Como di, dad vosotros fe como di, dad vosotros esperanza como di, dad vosotros caridad como di, sin límites, sin pensar en nada más que dar, dad vosotros al mundo… y el mundo, será un paraíso. Sigamos la clave de “COMO- DI, DAD” Lucas 6:38: “Dad, y se os dará medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir. Muchas personas hoy día están esperando recibir y los cristianos que tenemos conocimiento de la verdad del Señor podemos dar. Que el Señor mueva nuestra mente y compasión a quien lo necesita”.
Preguntas de reflexión: ¿Qué tanto interés descubres en tu vida por la vida de aquellas personas que necesitan de tu ayuda? ¿Qué tanta gratitud descubres por todo lo que el Señor ha hecho en tu vida? ¿Crees que las personas están necesitadas del Señor? Si descubres necesidad del Señor en las personas ¿Qué estás haciendo para ayudar?
Que nos dice el Señor en su Palabra: San Lucas 6:38 “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir”. Hechos 20:35 “En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir”. Hechos 5:42 “Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo”.
Preguntas de transformación: ¿Hay algún pecado que confesar? ¿Alguna verdad o promesa que creer? ¿Alguna actitud que cambiar? Pidamos al Señor nos convierta en bendición para la vida de otros.
