Tenemos monopolio “de facto”

Resulta que lo malo no era el milenarismo sino los puñeteros millennials

Es oficial. Facebook ya se ha hecho con todo el mercado social. Más de mil millones de usuarios activos. Un ecosistema que va desde el día a día de la mensajería instantánea (WhatsApp, Messenger) hasta las relaciones sociales con el propio Facebook, la comunicación casual (las omnipresentes Stories, ya disponibles incluso en Facebook) pasando por su total omnipresencia en la web gracias a las herramientas de publicidad que permiten hacer auténticas virguerías y hasta su interés en la definición de estándares para los creadores de contenidos con las notas, las Stories mencionadas o los Instant Articles.

No neguemos que esto se veía venir: el ruido de fondo que genera Facebook es ensordecedor. Pones la tele y se habla de WhatsApp, miras un periódico y están los WhatsApp que se envía gente sin corazón, el buzón de voz de Siglo XXI en Radio 3 ya se compone de muchas notas de voz enviadas por WhatsApp, la gente usa sus smartphones como walkie-talkies para comunicarse. Si te fijas en el autobús (y Valladolid es una ciudad maravillosa para saber qué funciona y qué no), verás gente revisando las noticias de Facebook, usando WhatsApp a voces, enviándose mensajes por Messenger o WhatsApp, revisando las fotos subidas por sus amigos en Instagram o haciendo un directo en Instagram.

Sí, habrá redes y servicios nicho, como Snapchat o Telegram. Twitter nos acompañará por ahí un tiempo hasta que decida a hacer una plataforma de publicidad de verdad y no la mierda que tiene con opciones de mierda. Seguirá habiendo listas de cosas molonas en Pinterest. Habrá quien prefiera VSCO a Instagram. Incluso YouTube podrá ser más social si cabe con el streaming que nadie usa pero que tan importante es para tantas y tantas cuestiones y que funciona como la seda y hasta crearemos (yo ya lo he hecho) perfiles en Giphy porque nos servirá como una nueva herramienta de expresión y hasta para mejorar el SEO.

Hace tiempo que Google tiró la toalla en la lucha social, en parte porque a la gente le jode mucho que les obligues a usar Google+ (algo que nadie entiende), pero en parte porque ya tiene todo lo que necesita de nosotros mientras usamos Chrome o Android. O su buscador en cualquier otro dispositivo o navegador.

ALL GLORY TO THE NEW HYPNOTOAD