¿Quién era la verdadera “Maga” de Cortázar?
“La Maga” es uno de los personajes más famosos de la literatura de todos los tiempos, y de la obra más importante de Julio Cortázar: Rayuela. Este personaje se ha convertido, para muchos, en el amor platónico por excelencia y el ícono de cualquier novela romántica. Pero la pregunta del millón es ¿ En quién se inspiró Cortázar para reencarnar a la mítica Maga? ¿Quién fue en realidad?
Después de la publicación de Rayuela muchas juraron ser La Maga. Varias amantes, amigas y escritoras afirmaron ser el modelo por el cual el escritor había creado el tan famoso personaje, pero de todas ellas, solamente dos han creado controversia. La escritora Alejandra Pizarnik fue la primera en declararse como la fuente de insipiración, ella misma pronunció “La Maga soy yo”. Sin embargo, tiempo después salió a la luz el nombre de Edith Aron, quien para muchos es realmente Lucía, o La Maga, como mejor se le conoce.
ALEJANDRA PIZARNIK

“La Maga soy yo”
Bastien Galván (2014) en una nota periodística que sacó para el medio Cultura Colectiva, asegura que Pizarnik es la más cercana a ser La Maga. La escritora afirmó que ella fue la primera en leer Rayuela, e incluso le envió una carta a Julio donde decía “…me dolió tu libro.” También se reconoció que ella y el escritor fueron buenos amigos y siempre negaron que fuesen algo más. Sin embargo, ella tenía un temperamento muy variable y era víctima de depresión constante(un poco como La Maga). Incluso fue Cortázar quien la ayudó en varios episiodios cuando quería suicidarse, sin embargo, todos estos intentos fallaron pues logró matarse de una sobredosis.
A pesar de las declaraciones de la misma Pizarnik, muchos siguen negando que ella haya sido la inspiración del amor de Olivera en Rayuela. Según El Diario La Razón (2013) Alejandra, no tenía nada que ver con La Maga, y Cortázar mismo lo escribió a una carta para su amiga Ana María Barrenechea en 1982, donde explica “Alejandra nunca tuvo nada que ver con el personaje de la Maga”
EDITH ARON

En una entrevista ofrecida a sus 81 años al Diario La Nación, Colombia (2005) Aron recordó haber conocido a Cortázar en un barco de Buenos Aires a París en enero de 1950. A su vez, aceptó tener una relación con el escritor mientras estuvo en París pero que ella no había querido ir a vivir con él pues quería seguir estudiando. Sin embargo aclaró que después, cuando el escritor se casó con Aurora a ella le dolió. “A mí me hizo mucho daño su decisión de casarse con ella. Él quería que siguiéramos siendo amigos y me invitaba a su casa, pero a mí me dolió eso”
Pero lo que hace fuerte a la teoría de que Edith era la verdadera Maga fue que en esa misma entrevista ella dijo “ El me escribió diciéndome que había basado su personaje en mí, y nos pasaban, es verdad, cosas espontáneas como las de la novela. También hay algunos episodios, como ese en el que encontramos un paraguas viejo en las calles de París y le damos una ceremonia de entierro, que ocurrieron más o menos como los cuenta. Pero la Maga es un personaje literario”
¿Entonces quién fue la inspiración del personaje femenino de Rayuela?
Para cualquiera que ha leído Rayuela, está claro que La Maga es tan imperfecta que se convierte en la perfección pura. Es un mero personaje literario, así como la misma Edith lo dijo. Para mí la Maga no fue nadie y a la vez fueron todas. Fue el mismo Cortázar que se unió a él mismo, y a las mujeres más importantes de su vida para crear un fabuloso personaje. Realmente nadie puede ser como La Maga, ¿qué mujer podría? Es un mero idealismo.
Que pudo haber sido Alejandra, realmente lo descarto, pues él mismo lo negó y además no hay más pruebas que lo que salió de la boca de ella. Por otra parte, Aron, puede que sí haya contribuído a la creación del personaje. Puede que aquel ejemplar que él le regaló y del que ella destruyó la primera página de dedicatoria, haya sido la última pieza que encaje en este rompecabezas. Aunque no hay que olvidar que ahora que Cortázar está muerto y que su obra se haya convertido en una de las más grandes en la historia de la literatura, a cualquier mujer se le antoje ser la fantástica MAGA.