Gru contra el activismo histérico

En la tercera entrega de Mi Villano Favorito (Universal, 2017), hay una escena donde Gru y su hermano Dru están planeando un atraco. Gru le indica a Dru que debe él solo será el conductor en el escape, lo cual no le parece nada, a lo que el mismo Gru responde (palabras más, palabras menos): “Es un trabajo muy importante y difícil ¿no sabes lo difícil que es mantenerse tranquilo con toda esa adrenalina corriendo por tu cuerpo, esperando la salida?”. Sonará a justificación lo que dijo el protagonista, pero hablaba muy en serio. ¿Y no aplica lo mismo para los líderes y movimientos políticos que buscan siempre estar “haciendo algo” porque “si no nos ven no existimos”?

En la terminología psicoanalítica histérico es aquel que habla muchísimo pero no dice lo importante. De hecho, es aquel que habla demaciado para que no se diga lo verdaderamente importante. Así es el mero activismo: actuar por actuar, golpear por golpear, sin un rumbo definido. No estoy criticando el activismo en sí, por supuesto que salir, manifestarse, mostrar incoformidad, es deseable y necesario, pero sin un programa político definido y una organización popular real ese activismo en vez de servir sirve de legitimador del poder (tenemos como ejemplo la Antorcha Campesina, un grupo cuasiextorsionador ligado al PRI, o los grupo de aparente lucha Urbano-Popular en la Ciudad de México que en realidad son grupos clientelares para el PRD). Es decir, el activismo por sí mismo no significa nada: lo que le da un cause es el programa político (y económico-social en última instancia).

El filósofo frances Alain Badiou alguna vez dijo que “a veces lo más subversivo es no hacer nada”. Sin embargo no hay que tomarse esta frase a la ligera o en el sentido nihilista de que es mejor no hacer nada. A lo que se refiere Badiou es que a veces el activismo hueco solo sirve a) para legitimar al poder establecido o b) para incertar en la dinámica capitalista nuevas formas de opresión.

En su libro Ensayo sobre la lucidez, José Saramago narra la total abstensión de una ciudad el día de las elecciones: no era un boicot, no era algo planeado, simplemente nadie salió a votar. Eso puso a temblar al sistema entero. Quizás ahora que el Congreso Nacional Indígena anunció que participará en las elecciones, los más contentos son los poderosos, pues ahora tendrán un punto más de legitimación a su farsa electoral.

Cuando digo que Gru está en contra del activismo histérico es porque creo que él hablaba en serio ¿No será mejor esperar pacientemente el momento justo para por fin emprender el escape, en vez de “dar un empujoncito” cada vez más con nuestros errores? Dru se comportó como un histérico, creía que el simple hecho de tener voluntad lo haría un buen criminal. No hablamos de crimen pero sí de activismo político, y la pura voluntad no nos va a llevar muy lejos.

Mi villano favorito, Universal (2017)