Welcome back…

Veo sus ojos de cristal y me pregunto si alguna vez pude reflejarme en ellos o solamente me dejé inundar por su inmensa calma al mirarme.
Buscaba más respuestas que preguntas, y termine en una enorme incógnita dentro de mi cabeza, sí de mi cabeza. Ese lugar dónde a veces las ideas van y vienen, dónde todo se hace caos y luego la calma llega para no irse por un buen rato. Ese lugar dónde me avasallan las ganas de salir corriendo, así… simplemente cómo me sueles ver, sólo correr entre la gente y sentirlo todo como en una película cuando el amor busca a su alma gemela antes de que parta para siempre. Así es como creo que mejor describe ese instante que colapsa mi cabeza.

Espero, sigo esperando lo que me termine de explotar por dentro porque mis pensamientos se van desvaneciendo y siento como mis palabras se vuelven agua entre mis manos.
Son aquellos versos que me inventé para seguir mirando al horizonte, ese instante en el que viaje con mi mente y los ojos cerrados. Tratando de divisar si hay algo más después de esa línea que me separa del aquí y el ahora.

Pero aún sigo viendo sus ojos, esos ojos que no me dicen nada, esos ojos que nunca pude descifrar de la verdad a la mentira. Del primer al último aliento, de ese paso que dabas y era incorrecto. De todas las cosas que me advertí jamás perderme, pero en vos lo hice y aún intento buscar ese momento en el que vea el universo entero, además de sus simples ojos de cristal.

Todo ese universo me dijo que hasta acá llegaría el estupor de su piel y de su calor. Hasta acá sería la última gota de aliento que sentiría después de que las sábanas taparan nuestros cuerpos y que su piel se pierda con la mía.
El universo me habló para decirme de su partida, para advertirme que el cambio en sus ojos al fin llegaría y que en ellos vería lo que jamás pude divisar entre tantos horizontes. Ahí estaba, ese lugar que tanto esperaba pero que nunca dejó que llegara… hasta hoy. Me di cuenta, entonces, que recién ahora podía encontrarlo, porque pude ver más allá de su alma, pude descubrir cada parte de su ser. Sin embargo, llegaba ese momento para mostrarme en sus ojos y en lo más profundo de ellos, el universo entero, para ser lo último que vería…

Antes de que se fuera de viaje a otro universo infinito.

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