Espejismos…
Mi primer contacto con el mundo fue a través de un espejo, su imagen reflejaba mi cuerpo y sus marcas. Cuando crecí, lo odie, detestandolo completamente.
Aun recuerdo la frase “ sos linda y buena”. Luego de semanas, comenzó el reproche, culpar ese conocimiento y odiarme, completamente reprocharme lo ocurrido. Todas las acciones ejercidas fueron letales. El espejo era lo más cercano al cristal roto, destruido, una identificación arcaica y real. Me costaba verme, porque de esa manera ya no podría verme como lo que era, si no bajo las diversas máscaras que personifique en el tiempo con el objetivo de no volver a ser yo misma. Era un disfrute, lo más cercano a un goce. No deseaba aparecer. Era una apariciencia fragmentada. El espejo no volvió a devolverme su mirada. Al contrario, mi cabeza visualiza los brazos de cada demonio que internamente me abraza y me lleva al desquició.
Claridge… ¿ Eres real?
Claridge… ¿ Que intentas conseguir?
