Un Peligro Para México

El famoso cambio nunca llegó. Nos mintieron. Otra vez caímos. Una vez más nos vendieron un comercial, interminable y la idea de un México que no existe. La idea de un futuro que se quedó estancado en la era de los dinosaurios. Nos cambiaron los colores — rojo, azul, azul, rojo — pero fue un espejismo — colores que no representan nada. Lo que no cambió fue el abuso sistemático, la corrupción desmedida, la avaricia asquerosa, el clasismo espectacular y sobretodo la falsa idea de un México moderno y avanzado.

Lo que si nos dieron fue un México sin acento, una dieta de McDonalds, compras en Wal-Mart, deseos de Chevron, un lavado a la Citibank y una economía atada al megalomeno del norte. Lo que si nos dieron fue una migración forzada y un rompimiento del tejido social, un México vendido a las riquezas del extranjero. Ese ha sido el México del famoso cambio. Donde se enriquecieron los blancos a cuestas de los morenos.

Y mientras tanto, a todo aquel que abogara por la moralidad, la honestidad, el trabajo egalitario, el valor mexicano, la humildad y la hermandad, a ese se le tachó de peligroso. A todo aquel que lo hiciera democráticamente, nunca dándose por vencido ni por un solo voto, ni por el hurto descarado de urnas. A ese se le tachó de peligroso, A todo aquel que nos fuese advirtiendo del desmoronamiento Mexicano y de las mafias del poder que se iban formando y que nos gobiernan hoy en día. A ese se le tachó de ser un peligro para México. De ser Venezolano. De ser naco, que ni hablar sabe. De ser intolerante, aun cuando por más de doce años ha luchado pacíficamente por nuestros intereses. Y ni cuenta nos dabamos cuales eran nuestros intereses — pues poco a poco se desvanecían. Un peligro para México sin duda — pues eso nos dijeron, eso nos vendieron.

Pero el peligro para México lo estamos viviendo hoy en día, y tiene nombre y porta los colores de la bandera. Y se congratula de una democracia falsa. El peligro que nos rige, nos ha saqueado de nuestro patrimonio y lo ha vendido al mejor postor. El peligro no es de tez morena sino de grupos multiculores amagados a un poder criminal y vicioso. El peligro es un sistema podrido que nunca cambió sino se consolidó en la cosa nostra. Y nosotros lo permitimos. Pues nos compraron.

Nos dieron crédito, hipotecando nuestras almas. Nos prometieron el voto, siempre y cuando ganaran los mismos. Nos prometieron la honestidad y la transparencia, a cambio de una despensa. Nos prometieron paz, siempre y cuando en paz estuvieras — calladito te vez más bonito. Nos prometieron prosperidad Europea y lo que nos dieron fue inestabilidad sudamericana, Venezolana pues. Nos prometieron el primer mundo — con la condición de que no te fijaras en la pobreza extrema e inexplicable en la que viven 30 millones de Mexicanos — si no es que más.

Ese ha sido el peligro para México. De un zorro a un principito — dos décadas de lo mismo. El México en pinzas y a punto de estallar — como siempre. Espejismos rojiazules, a través de medios vendidos, títeres comprados y actores políticamente actuando. Y por supuesto una corrupción como nunca y como siempre — que hoy la vemos por YouTube y subtitulada.

Ese ha sido el peligro para México. Una bofetada con guante blanquiazul y un valde de agua tricolor. Se rieron de ti Mexicano. Y lo hicieron mientras te desfalcaban. Y hoy que comienza el año electorero — te venderán lo mismo y te regalarán el mundo. Te hablarán bonito (pues los otros ni hablar saben.) Te dirán acerca de la experiencia y de la preparación en el extranjero, de la sofisticación (pues los otros son corrientes.) Y te tratarán de convencer que el rojo, el verde, el amarillo y el azul no son lo mismo — aún cuando ridiculamente se unen todos en frentes amplios y cuanto otro disparate disonante. Y habrá golpes a corruptos, pero solo aquellos que ya no les sirven. Y te advertirán una vez más del peligro que son los otros, más no ellos. Y te pondrán el ejercito en la calle — por si las dudas. Y te invitarán a votar, mientras se les cae el sistema. Y tu seguiras leyendo mensajitos por Whatsapp sin hacer nada y mandando manitas rezando por la unidad del Mexicano. Y te quedarás callado incrédulamente.

Pues ya te convencieron de que el peligro para México eres tu mismo.