Película: “El critico”

Insoportable, prejuicioso, cínico, y mal humorado, son algunas de las palabras que lo definen a Víctor Téllez

Téllez es un hombre que vive en soledad, que solo le interesa ir al micro cine de la calle Ayacucho, ver funciones privadas y luego sentarse en frente de su computadora para destrozar las películas con buenos fundamentos.

Es un hombre inteligente, que está convencido de que el séptimo arte ya murió y que ninguna película es lo suficientemente innovadora. Es un prestigioso crítico de cine que tiene pensamientos en off en francés, suele hacer comentarios ácidos y es muy poco sociable. Vive en una casa que se cae a pedazos y trabaja para un diario, cuyo dueño es corrupto y tiene una mala relación.

El siente que su vida es una película, y no puede evitar criticar todo lo que lo rodea.El género cinematográfico que más odia son las comedias románticas porque siente que son “muy predecibles”.

Este personaje se desequilibra cuando conoce a una mujer, que además le trae buena energía y alegría a su vida aburrida y rutinaria.

Automáticamente la vida de Téllez se convierte en una historia de amor de Hollywood, de esas que el tanto odia.

Son muchas las características que el director Hernán Guerschuny deja entrever sobre los críticos de cine. En primer lugar refleja que son aburridos, están frustrados por su trabajo, critican todo lo que los rodea, se encierran en sus gustos y que además tienen su propio lenguaje.

En la primera función privada del micro cine, se ve a conocidos críticos y agentes de prensa de los medios locales. Están los críticos que se aburren en medio de la película y se van, y los que se meten más de una medialuna en el bolsillo, esto refleja la situación económica que atraviesa el oficio.

Al terminar la función, los críticos caen en lugares comunes, como por ejemplo en un bar al que suelen ir muy seguido, para discutir sobre los estrenos.

Por otra parte, Guerschuny recalca la corrupción que hay en los medios de comunicación. El jefe del diario se deja sobornar por los directores de las películas y limita a los críticos, cambiando sus textos.

La película juega con el espectador, porque se termina haciendo lo que tanto se critica. El amor y la aparición de Sofía (Dolores Fonzi) van de la mano. Pese a que tarden en aparecer, estos dos factores son los que finalmente desequilibran la vida de un aburrido crítico.