Tengo un amigo que no está pasando por su mejor momento

¿No querías escribir un título un poco más largo, capo? Es que posta tengo un amigo que no está pasando por su mejor momento y decidí que se llame así como para que entres en clima. Podés dejar de leer, o podés seguir y enterarte por qué.

Bueno, gracias por seguir leyendo. Entonces, ya aplicado el filtro de lectores te cuento con más detalle. Porque vos y yo sabemos, que nos gusta el morbo y la vida privada del otro, con tal de no hablar de la nuestra.

La cuestión es que tengo un amigo que no está pasando por su mejor momento.

Ya es la tercera vez, contando el título, que digo esta frase. Les pido perdón. Tampoco es que yo vivo en mi mejor momento, súper feliz de la vida eh, ni vivo con una sonrisa de oreja a oreja, ni me levanto el lunes con muchas ganas a posponer la alarma. No, nada de eso.

Mi amigo, que no está pasando por su mejor momento, estuvo de novio, bah en realidad, no se sabe si sigue o no, casi como tres años. Antes había estado de novio, ponele que dos años. Y antes, (sí tuvo como millones de novias) estuvo de novio dos años también. En todas, estuvo contento, pero siempre terminó mal. Una se volvió loca porque le cortó y se volvió mitómana, otra le decía que se iba a suicidar porque le cortó y era su culpa (what?!). Esta de ahora, la actual, si tengo que contarles todo, tendría que sacar Tengo un amigo que no está en su mejor momento XVIXX de todas las cosas que pasó.

Pero no seas garca contame algo, dale. Te puedo contar de mi amigo si querés. Un tipo sincero, culto, que cuando lo ves decís mmm tiene pinta de escuchar jazz francés (no sé ni siquiera si existe ese tipo de música). No, yo de la novia no hablo. Para eso tengo que escribir otro cuento que se titula: La novia de mi amigo que no está pasando por su mejor momento. (cuando lo escriba, te recomiendo que lo leas)

La cuestión es que mi amigo, creo, intuyo, sospecho, que por fin, por suerte, gracias a dios, gracias al Papa Francisco, se avivó. El problema es si bien asumió su avivamiento por así decirlo, le falta un poco de convicción para atravesar el momento. (Aclaración: Yo escribo como si soy un genio de atravesar momentos y en realidad estoy en una crisis de identidad intensa. Pero como dije arriba, mejor hablar de la vida de otros. Siempre es más morbosa y divertida)

Bueno, sigo. Entonces, como te decía, está como en esas crisis de que mirás al cielo y decís: dios, hola qué tal, disculpá, cómo va? me ponés fast foward, por favor? Así no tengo que pasar el momento. Lo adelantás. Vos no perdés nada y yo gano mucho. Haceme la gamba. Tipo Click, la película. Si no la viste mirala. Peliculón. Actúa Adam Sandler. Gracias.

Mi amigo a todos nos deja una enseñanza: primero, que no existe el control que te adelanta el tiempo. Segundo, que los momentos hay que pasarlos. Vivirlos. Sentirlos, putearlos. También disfrutarlos aunque uno piense que no. Reírse de su propia mierda. Darse cuenta de que fracasaste. O en realidad, como muchos dicen, de que aprendiste. Que no hay fracaso, sino aprendizaje. Y así con todo. Pasará el tiempo y espero, que mi amigo se ría y recuerde: te acordás de XXXX, qué locura. Las veces que me dijo, te dejo tus cosas en tu casa. Como si fuésemos un matrimonio de hace 25 años que me descubrió en un telo, con una trola de Flores. ¡Tenía 21 años! Dejame vivir. Gracias.

Confío que en un par de días, meses, ojalá que no sean años, escribir un texto que cuente de que tengo un amigo que está pasando por su mejor momento.

Tengo un amigo que no está pasando por su mejor momento. Es la cuarta vez que escribo esta frase. Quizá en un par de días, meses, ojalá que no en años, escriba sobre que tengo un amigo que está pasando por su mejor momento. Depende de él. Y obviamente de mí, si no nadie lo escribe.