Dibujar

Y sí, parece que no le das tanta importancia a todo lo que dices, pero francamente no te creo, no creo que llegues a casa y te tires a la cama exhausto y tranquilo, y las sábanas te permitan moverte sin sentir un poco de remordimiento porque no estás acá, y que el desayuno no quieras compartirlo contigo o con alguien que dices tener en casa, tener es mantener y precisar aquello de lo que estamos colgados, si se mueve duro te sueltas ¿no?. Y mientes también cuando dices que no te frustras por nada, que todo ese capricho de tu vida lo tienes en control, cómo puedes saber lo que es el control si nunca lo has perdido, y después de todo el cuento, me gusta que te muerdas el labio de inferior cuando sientes pena y agarres el vaso para calmar tu ansiedad y cada siete segundos pienses si está bien que estés aquí, y yo también lo pienso, que quisiera ahogarme en tus sueños y no regresar a hacer mis quehaceres, y veo tu cabello y también sufro de ansiedad porque quiero tocarlo, pero hay días en que me pasa más, cuando estamos solos, y me enfurezco antes de hablarlo y decirlo, y estás otra vez en otro lado y ya no me esperas pero yo si espero que escribas y te desesperes para poder comer otro día conmigo, porque eso hacemos, comernos y de paso las ansias y los miedos y las ganas del otro, y respirarnos y querernos a ratos y planear lo que sabemos no se puede. Me enojo de nuevo pero esta vez más y terminamos contrayéndonos y callas tu cabeza porque sientes que te pone en la línea y gemimos, después dibujo los bordes de tu cara para sentir que sí te tengo, y tratamos de abrazarnos porque tenemos sueño pero seguimos sin dormir.

Difícil.

Y de este lado estoy yo respirando rápido porque la boca se me seca y las manos me sudan, y camino a todos lados inventando excusas para no mandarte nada, y me trago tus chantajes repugnantes y ahora parecen flores porque ya vienen envueltos, ya no huelen a mierda o a mentiras, son mas bien como dulces y los como después de ver fotos, porque eso hago, te veo perfecto y pasivo porque estás conforme y me da pavor no poderlo estar yo, espero a que se me pase porque no quiero, porque quiero sentir de nuevo y estar completo siempre, eso da calma, y me pongo a escribir porque no sé como más llorarlo sin mojarme y cuando escribo te toco con mis dedos y estamos ahora si los dos de un mismo lado, ni tu allá ni yo acá, estamos porque somos, porque decidimos estar y me revuelve el estómago verte reír, me dan ganas de quitarte todo, la ropa y las excusas porque te gusta provocar lo que sabes seguro, eso hacemos provocarnos, revolcarnos, pero nunca comprometernos, y vuelves a hablar de cosas que no entiendo pero que me interesan ahorita y haría que me interesaran siempre, después me dan ganas de vomitar todo lo que siento ahora, pero me asusta que me quede sin plática y sin excusas para vernos otro día, entonces prefiero ponerme labial rojo para llamar tu atención y que me digas que te gusto así pero más con el color piel que uso más seguido. Me gustan tus labios que son muy delgados porque tienes que descifrarlos y volvemos a tenernos, pero esta vez de lejos por si las dudas.

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