El majahual, una de las mas populosas playas de arena negra del país. Bañistas con el atuendo salvadoreño que distingue a las mujeres: calzoneta de hombre y camiseta. Los hombres no compramos ropa de playa especial, las calzonetas deportivas y una camiseta.

Diario de campo, primer día de vacación.

Julio Martínez

4:55 a.m. Me he despertado, y desde luego he visto el reloj y falta cinco pa´las cinco. Me alegro siendo que el día anterior que tenía clases a las 6.30 he tenido que usar mis súper poderes para llegar a tiempo a la clase que le cubro a un compañero, razón por la que olvidé mis llaves y dinero. Ella ha dejado que le acaricie la espalda.

5:00 a.m. Apago la alarma del teléfono, ya no tiene sentido.

5:15 a.m. Enciendo la televisión para oír ruido, nada más, bebo un medio vaso de refresco, me baño, me cambio y medio ordeno mis cosas.

6:30 a.m. Hemos salido, caminado y tomado el autobús.

6:40 a.m. Ya estoy en mi trabajo, me doy cuenta que solo hay una compañera haciendo el mismo trabajo que yo, conversamos sobre el asunto y nos reímos de tener la disciplina que tenemos.

7: 15 a.m. Visito a cada uno de mis compañeros docentes en sus aulas, conversamos dos minutos y de nuevo reímos de estar en domingo trabajando. A ellos les va peor, deberán hacerlo así hasta diciembre, yo no, solo dos o tres domingos en este período.

8:00 a.m. Desayunamos con la compañera, hasta ese momento no ha habido ni tan siquiera café, que nunca debimos pedir en la cafetería donde había desayuno completo y pupusas. Prefiero lo primero: frijoles salcochados, requesón, crema y huevo. No hablemos del café, ese petróleo nunca debió servirse.

8:30 a.m. A esa altura debo esperar que haya un nuevo turno de clases, orientar a los estudiantes, supervisar que los docentes estén a tiempo y saludarles. Eso pasará a las nueve y media, así que decidimos ir a los museos del centro de la ciudad a unas diez cuadras.

8.45 a.m. “No abrimos sino hasta las nueve y media”, bueno, la catedral estará abierta, la misa tiene horarios tempranos y los cristianos -algunos- son devotos. Voy a la cripta de Romero, nos deleitamos con los acrílicos, vemos una fotos de Romero interesantes, y mucha gente. Subimos a la Iglesia que está rebozante. ¿Qué hago yo aquí? Admiro el arte, la arquitectura, el placer de ver a las personas haciendo fila para confesar sus pecados, y a mucha gente pidiendo imposible o posibles, quien sabe.

Ya van dos veces que una niña me ofrece el misal, supongo que no es gratis en todo caso pierde su tiempo.

Catedral el domingo 1 de agosto

9:20 a.m. Regreso a mi tarea de esta jornada, pasamos por los negocitos de venta de ropa, me río de algunos atuendo, converso con alguna vendedora, me río más.

9:45 a.m. De nuevo en lo mismo, estudiantes, profesores, charla, queja de un ordenanza por falta de agua y luego a buscar resolver en día domingo. Asunto solventado, pueden abrir el grifo y habrá liquido saliendo de él.

11:00 a.m. Calor, terrible calor. Decidimos ir a una “refresquería” cutre para eliminar este calor tan extraño. Decidimos esperar a mi pareja que también vendrá de sus ocupaciones en otra universidad. Llega finalmente y nos vamos los tres a buscar saciar el calor y la sed.

11:50 Pedimos tres refrescos de tamarindo con semita. Luego, otro y otro más, otro más. No hay mas calor. No hay mas sed.

refresco de tamarindo

1:30 p.m. Llegamos a casa, caliento algo de comer, vemos tele unos minutos y el sueño me embarga. Caigo dormido aunque el calor sigue.

3:00 p.m. He despertado y siento sudor. Que calor ombe! me meto al baño y me quedo quince minutos bajo el chorro fresco, me alivia un poco.

4:00 p.m. Televisión, refresco, conversación.

7:00 p.m. He quedado con una de mis hijas de ir a cenar, viene por mí con un poco de mala suerte. Al nomas llegar su auto ha hecho notar un desperfecto. Igual nos vamos a un restorante cerca y luego de cenar, he llamado a un taxi y la he enviado a casa.

9:00 p.m. Tengo sueño, enciendo la tele por molestar, solo por tener ruido, le he puesto el apagador automático con orden de apagarse 15 minutos mas tarde. No se que programa dieron ni que sucedió mas tarde. Solo sé que me han despertado los pájaros de la madrugada.

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