Ganarse la gallina

@juliomartinez

“Ganarse la gallina” es una frase ancestral que busca ofrecer una recompensa a la madre por la llegada de un nuevo miembro de la familia, por un nacimiento.

Esta curiosa frase forma parte de la cultura salvadoreña, y representa el afán de estar felices con la llegada del nuevo miembro, es por sobretodo, la búsqueda de congraciarse con la neomaterna.

Pero la frase misma tiene una trampa, esconde con poco tino la alegría de que la llegada de este nuevo bebe sea un varoncito, un niño, un muchachito.

Desde luego, tiene que ver con la felicidad del padre de que el recién nacido sea un varón, que seguramente en el campo (de donde viene la frase, que no es urbana pues) el muchacho crecerá y formará parte de la fuerza de trabajo en el cultivo, cuido de la plantación y a cosecha.

Muchos antropologos y feministas buscarán la correspondencia en el “sistema patriarcal dominante”, en un modelo social creado por hombres para favorecer a los hombres. Si nace mujer no hay premio, si nace hombre entonces hay fiesta por el sólo hecho de ser hombre.

Yo pienso que tiene que ver con la posibilidad cierta de que más adelante, dentro de ocho o diez años, el cipote se pondrá el machete y el sombrero y comenzará a contribución a las acciones productivas de la familia en el campo.

Creo que no tiene que ver con mirar a la mujer con desdén por ser mujer, sino que se relaciona conque en esta cultura, en el sector rural, las contribuciones a la producción y la economía de la familia y la reproducción se hacen desde roles diferentes, y mientras las mujeres ejecutan labores más dómesticas, los muchachos se enfilan a cuidar las vacas si hay, el ganado de cualquier tipo y la cosecha. Un asunto económico que no escapa a la distribución y asignación de roles sociales.

Bueno, la Lea se ha reproducido, durante casi nueve meses ha cargado en su vientre una pelotita, hinchada de sueños ha vivido su preñez, el amor “le regalo simientes” y se palpaba el vientre mientras el ser inacabado se movía con el sonido de su voz.

Has crecido pues, te has hecho madre pues, y seguirás siendo mi niña siempre.

El bebe es un varón cuyo nombre ya asignado es Leo, nada raro. Quizá viene mejor decir solamente que siempre la llegada de un nuevo ser a la estirpe, llena de alegría a todos, he visto la mirada de Lea hoy en la madrugada y le veo distinta, se ha convertido en madre y sí, quizá sí, vamos a reafirmar este sistema, al menos en este aspecto de la cultura, se ha ganado la gallina.

“Corre lagarto, pon otra cama en el cuarto, a empapelarlo de azul y en agosto de parto”