Creo que tenemos problemas de idealización — eso me dijo-

-Podrías explicarme a qué te refieres

-Simple, analiza con cuidado lo siguiente, pensamos que cuando entramos en una relación la persona es perfecta, la idealizamos hasta tal punto que nos olvidamos que es humano, y que en su interior hay una batalla entre la luz y la oscuridad. ¿Captas lo que trato de decir?

-Simplementd asentí con un movimiento de mi cabeza. —

-OK, prosigo… vemos a estas personas como dioses, perfectos en todo sentido. Los amamos porque nos proporcionan una luz cegadora y destellante, pero cuando ésta se ve opacada por algún acto de ínfima oscuridad, entonces los desterrados de nuestras vidas, los llevamos a un paraje desconocido y escabroso; aquel sentimiento de amor e idolatría se convierte en veneno, en el más puro de todos, odio. — tomo una pausa en su hilo de pensamientos-

Odiamos lo que es, lo que puede llegar a ser y todo aquello que nos imaginamos. Y nos parece repulsivo quien en verdad es, pero se nos olvida que nunca vimos el espectro de su persona del todo. Y ahí es donde nos equivocamos, ahí es donde idealizamos a un ser de carne y hueso, el cual nunca llegará a ser como nos lo imaginamos. Por eso digo que tenemos problemas de idealización, ¿qué te parece?

-Supongo que tienes razón- pensé mientras bebía la taza de café e idealizaba nuestra conversación.