Hacer que suceda

Foto por Clark Young en Unsplash

No importa cuánto domines algún tema. No importa cuánto te la pases hablando sobre ello. No importa cuánto opines sobre ese tema. Nada de esto sirve si no lo reflejas en acciones/resultados. Predica con acciones, no con palabras.

En estos tiempos está muy de moda esa onda del emprendimiento. Tengo muchos amigos motivados que dicen querer empezar su propio negocio. Tienen muchas ganas. En verdad. Sin embargo, las ganas no son suficientes. Muchas revistas de emprendimiento y coaches de negocio se enfocan en mejorar tu mindset. Y es excelente. Sin un mindset adecuado no lograrás nada. Pero el problema, lo realmente peligroso, es quedarse sólo en la teoría. No aplicar todo lo que aprendes. Sé que sabes de lo que hablo. Quizás te haya pasado a ti o conozcas a alguien. Personalmente tengo muchos amigos que cuando me hablan sobre “sus ideas negocios” me ponen ejemplos sobre otras personas que han tenido éxito en áreas similares y por qué su idea también es buena. Saben lo que tienen que hacer y están conscientes de ello, pero no hacen nada. No toman acción. No los culpo. Es difícil. Me pasa a mi también, aunque procuro minimizarlo.

Y todo esto aplica no sólo en los negocios, sino que también en muchas áreas de la vida. La teoría está, pero no es fácil aplicarla. Seducción, autoestima, relaciones, negocios, dinero, éxito. Todos son temas que mucha gente busca en internet. En Youtube. En Google. Échales un vistazo para que te des una idea de qué hablo. Y la información es buena. Pero es inútil si no tomas acción. Y para tomar acción, es necesario salir de tu zona de confort.

Para cuando escribo esto, en 2017, tiene algunos días que estuve en una clase de Marketing Digital con un excelente emprendedor Brasileño. Y tengo en mente algo muy claro que nos dijo: “Nosotros no te damos una fórmula secreta. Nosotros te decimos lo que funciona con nosotros. Pero lo que funciona con nosotros no es necesariamente lo que funciona contigo. Si tienes una idea, pruébala. Todo es prueba y error. No sigas al pie de la letra lo que te decimos y experimenta nuevas cosas”. Créeme cuando te digo que no puedes saber de lo que eres capaz o de lo que no, hasta que lo intentas. No puedes saber si algo realmente funciona o no, hasta que lo intentas.

Lo importante es no tener miedo. Arriesgarse a hacer las cosas. Yo recuerdo cuando me metí en la onda de la seducción. Me cagaba de miedo al acercarme a las chicas y terminaba no haciéndolo. Cuando quería ser una persona de alto desempeño, me limitaba a leer artículos en internet del estilo “7 cosas que debes hacer para ser un buen líder” o “5 consejos de cómo ser más productivo”. Cuando quería empezar con lo de mis emprendimientos, leía mucho una revista de negocios y artículos en internet. Pero al final seguía igual. Tenía toda la teoría del mundo y no la aplicaba. Estaba en mi zona de confort de un modo u otro. Me daba miedo hacer las cosas. Pero cuando empecé, me gustó la sensación. Salir de tu zona de confort se siente bien. Te hace crecer como persona. Te hace más seguro de ti mismo. Genera confianza en ti mismo. Y se vuelve un ciclo porque al ver buenos resultados, te esfuerzas para obtener mejores resultados. E incluso parece que te vuelves mejor persona. A la gente le agrada más alguien confiado. Y todas esas sensaciones que sientes, te impulsan a seguir adelante, porque no quieres que se acabe. Y no se acaba. A menos que te juntes con la gente equivocada y te hagan retroceder lo que ya has avanzado. Aléjate de este tipo de gente, que está en casi todas partes.

El primer paso es el más difícil. Anímate y haz que las cosas sucedan. ;)


Miguel Hernández

I work hard, I work intelligent. I find solutions for people.

www.miguelhernandezmx.com

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