Herencia, freno para el crecimiento económico.

“La transferencia de riquezas a jóvenes nunca les brindará ningún buen servicio y es un gran y genuino detrimento para la sociedad en grande”Theodore Roosevelt.

Estas palabras en contra de las herencias se han convertido en el motor de crecimiento para países desarrollados. Creando así el movimiento económico que conocemos hoy, impulsado por incentivos individuales mediante méritos; elementos forjadores de las democracias capitalistas modernas.

Para países que no han logrado llegar a su máximo exponente económico, en vías de desarrollo, el modelo de la herencia se ha convertido en su freno para el desarrollo. Considerando que la acción de “heredar” existe con el objeto de traspasar riquezas de una generación a otra, creando en sus herederos falta de interés ante la competitividad.

Los antecedentes del concepto “herencia” surgen desde las cúpulas del poder, con la Nobleza, la Aristocracia, la Burguesía y, hoy en día, con la Clase Político-Empresarial. Clase social que sigue educando a sus familiares como merecedores de riquezas y de puestos claves para el progreso de su linaje. Pasando por debajo oportunidades diseñadas para la sociedad en general, perdiendo así la oportunidad de transformar sus democracias en economías basadas en méritos; “meritocracias”.

Este problema sobre las herencias ocurre en México (miembro de la OCDE), más que ningún otro país. Según un estudio de Ernst and Young menciona: “México cuenta con ningún tipo de impuesto sobre herencias”. En comparación con las tasas de sus contrapartes: Japón (55%), Corea del Sur (50%), Francia (50%), EUA (40%) y hasta países como Chile con un 25% de impuestos sobre herencias.

Bajo estas premisas antes mencionadas, la herencia familiar viene a convertirse en la antítesis del crecimiento económico nacional, el cuál debe ser impulsado por la ambición de sus ciudadanos por querer mejorar. Un grito de desesperación contra esta cultura en México, fue la película “Nosotros los Nobles”, donde un padre de status económico alto le brinda una lección de trabajo e independencia financiera a sus hijos.

Algunos ejemplos de la contraparte a las herencias ocurre en países como Estados Unidos; como en el caso de Bill Gates, quién donará su fortuna de más de $80 mil millones de dólares a su fundación y de Warren Buffet quién donará el 99%. Los cuales no solo son ejemplos de esta época contemporánea, sino desde los 1910’s el magnate del acero americano Andrew Carnegie, al convertirse el hombre más rico del mundo (con un valor de $309 billones USD en dinero actual), dono su fortuna completa a fundaciones y famosamente mencionó: “hombre que muere rico, muere desgraciado”.