Sin titulo, sin nombre

No tengo un titulo para este articulo, no tengo una idea principal para ello, como tampoco tengo un nombre para lo que hago en este momento… solo escribo.

Sin titulo, sin nombre, sin calificativo, sin nada. Así es como nos sentimos los emprendedores en alguna etapa de nuestra “carrera”, nos sentimos algunas veces discriminados por los actores de la cotidianidad, juzgándonos por no seguir el mismo plan de vida de ellos: crecer, seguir ordenes, terminar la escuela, estudiar una carrera, tener un trabajo, enamorarse, tener hijos, criar hijos, criar nietos (algunas veces) y al final morir con una “Digna” pensión recompensandonos por todo el tiempo trabajado.

A la mierda ese plan de vida.

No digo que debería ser la oveja negra de la familia, pero si digo que nadie nos puede juzgar por hacer de nuestras vidas una aventura, una maravilla, un camino de altibajos, de tener una vida sin rumbo. Solo vivir, fallar y algunas veces triunfar. Quiero que me recuerden por ser una persona capaz de si misma de no tener que depender de un sistema o de un jefe, quiero vivir cada segundo como si fuera el ultimo sin compromiso con nadie que solo yo. Mi vida podrá ser larga o corta dependiendo de mis decisiones o de mi “Suerte” no controlemos nuestro entorno, solo dejémoslo fluir. Emprender no es solo tener una startup, emprender es un estilo de vida, es el tener la iniciativa para hacer las cosas diferentes si un plan mediático.

Me encanta fallar, pero no lo puedo volver mi vicio, aprendamos de los fallos y no volvamos a cometerlos. Cada vez que fallamos tenemos una oportunidad para empezar de nuevo, para reinventarse y decir “Todavía sigo aquí”.

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