Espacio sumiso de atracciones
En este territorio que hemos delimitado entre mis ojos y tus ojos y entre tus manos y mi muerte ha nacido la dicha.
Porque contigo la ventana del miedo permanece abierta. Por ella llegarán vendavales desde la no-lucidez. Aprendí a sortear estas tormentas con espacio, bailando hacia un lado, dejándome abrazar por aquellos que han nacido para abrazarme. Como en un baile de la Pina.
La lluvia se detiene ahora y estoy empapada y dura, lista para recibir el deleite de tus suaves puñetazos otra vez.
*Y ruedo y me olvido de que somos fuertes y la ventana golpea a lo bestia porque hace mucho aire.
Llámame con palabras que me sorprendan. Conduce tú esta montaña rusa de dolor que es placer. Deja que mis respuestas mudas te estimulen.
Sé que dejaste de temer a la muerte hace mucho tiempo.




