Córdoba será la sede del Mundial de uno de los deportes más insólitos del mundo

Las instalaciones del Kempes serán sede en septiembre del Mundial de Bicipolo o Bikepolo, un deporte extraordinario practicado en varios países del mundo. En esta nota te contamos de qué se trata.

Todos los martes, jueves y sábados por la mañana, en la pileta municipal del Parque Sarmiento de la ciudad de Córdoba -la segunda ciudad más importante de Argentina- llegan personas de distintos puntos de la urbe pedaleando en sus bicicletas, cargando largos palos con bochas en sus mochilas.

Una vez que bajan de sus vehículos, se reúnen dentro de una pileta que se encuentra dentro del predio. Muy lejos de ponerse a nadar con trajes de baño, allí desarrollarán un deporte extraordinario: el BiciPolo.

Esta inusual pileta vacía tiene que estar apta para el juego, por lo que ellos mismos comienzan a barrer el suelo, colocan arcos (mucho más chicos que los que se utilizan en fútbol) y delimitan la superficie con tiza. Otros jugadores se quedan en una esquina intercambiando saludos mientras se ponen cascos, coderas y rodilleras.

Cuando la cancha está lista, todos se suben a sus bicis y rápidamente se colocan en posición. Y con el grito ¡Polo! al cielo, empieza el juego: velocidad, equilibrio, saltos, golpes. Pareciera que este deporte es una combinación de varias habilidades y un espectador desde la tribuna puede llegar a pensar: “Que difícil. Nunca podría hacer eso”.

Foto: Milagros Rojas

Con sus caballos, que en este caso tendrían forma de bicicleta, tienen que intentar marcar un gol y no caerse ni golpear a otro jugador en el intento.

Todos poseen buena habilidad para el juego pero eso no impide que se oigan las frenadas de las bicis ni los golpes bruscos con los palos. Andrés, uno de los jugadores, intenta dominar la pelota, pero falla y toca el suelo. Todos ríen pero, de broma en broma, saben que es una infracción que perjudicará a su equipo.

Una de las reglas más importantes en el Bicipolo es nunca tocar el suelo. Si esto ocurre, el jugador deberá desplazarse solo su campo de la cancha.

Foto: Milagros Rojas

En el otro equipo se encuentra Ana, oriunda de México, que comenzó a practicar este inusual deporte para tener nuevas e inolvidables experiencias en nuestro país y conocer a su gente; expectativas que superó al comenzar BiciPolo en Córdoba. Gratamente formó un grupo de amigos inseparables y aprendió rápidamente a dominar la bicicleta.

Ana, jugadora de Bicipolo

Otra característica insólita de este deporte es la conformación de sus equipos: hombres y mujeres se unen para llevar a cabo un mismo objetivo. Juntos coordinan sus movimientos para que cada acción los lleve hacia el arco contrario y así poder sumar su puntaje. -¡Gol! grita Andrés, y Ana lo abraza contenta.

Un partido sobre ruedas

Ana esquiva a sus contrincantes con facilidad y mantiene la pelota junto a ella y al llegar al arco, la golpea con fuerza con la ayuda de su palo, pero falla y no logra acertar el gol.

Hay miradas de decepción por unos segundos pero nada de qué preocuparse. En la cancha no se percibe el espíritu de competencia ya que sólo es un partido amistoso.

Las bicicletas de los jugadores chocan. Todos quedan entrecruzados y enfrentados entre ellos con la bocha al medio intentando sacarla de ese entramado de bicicletas lo cual es difícil. Quedan quietos e intentan mantener el equilibrio para no tocar el suelo. Andrés, realiza una maniobra rápida y saca la pelota por entre medio de las ruedas de las bicis y el partido prosigue.

Llegar cerca del arco con la bocha no es fácil y tampoco lo es apuntar y golpear la pelota para hacer un gol. Si lo hacen, el equipo festeja y vuelve a empezar todo de cero. Si no lo hacen, se apresuran a volver a su arco e impedir la anotación del equipo contrario.

La velocidad es una aliada importante, pero que hay que saberla utilizar. Los golpes y caídas son inevitables ya que se puede perder el equilibrio sobre la bicicleta; es por esto que los jugadores siempre utilizan cascos, coderas y rodilleras. No será la misma caída que la que se sufre en polo, pero aun así, la bici es igual de peligrosa que un caballo.

El Mundial

Los jugadores que practican el Bicipolo en Córdoba, desde hace cuatro años, siempre han tenido el objetivo de que el deporte crezca así más personas se sumen a practicarlo y su popularidad aumente en toda la provincia. Desde un principio, los chicos organizan todo: desde las prácticas hasta los pequeños torneos.

Todos sus esfuerzos no fueron en vano ya que hace un tiempo se postularon para ser sedes del Mundial de clubes de Bicipolo, compitiendo con Austria y Francia y, fueron seleccionados. Debido a esto, en Córdoba en las instalaciones del Mario Kempes del 16 al 23 de septiembre se llevará a cabo el Mundial. Y es el primero que se realizará en América Latina. Esto significará un gran crecimiento para el deporte y dentro de unos meses, nos visitarán atletas de diferentes partes del mundo para enfrentarse en equipos junto con sus bicicletas en un divertido y apasionante mundial.

Los jugadores están más que contentos con este logro y ahora dividen su tiempo en llevar a cabo tareas para la organización de la competencia y en entrenar para estar en óptimas condiciones e intentar coronarse campeones.

Foto: Milagros Rojas

¿De qué se trata?

El bicipolo surge en Irlanda en 1891 y tiempo después, llegó a hacerse muy conocido en Estados Unidos y Francia. Luego, debido a la Segunda Guerra Mundial el deporte parecía haber desaparecido, pero en los años 80 vuelve a surgir con fuerza en Estados Unidos y en la India y, a partir de allí comenzaron a organizarse campeonatos mundiales que ocasionaron el crecimiento del deporte con el paso del tiempo.

En el juego, se enfrentan dos equipos mixtos formados por tres jugadores durante 15 minutos. Los integrantes utilizan casco obligatorio, montan cualquier tipo de bicicleta (sólo en algunos casos éstas están diseñadas especialmente para el juego), llevan una maza o un taco que pueden ser construidos por ellos mismos utilizando un tubo de aluminio, y una pelota que puede ser la misma que se usa en hockey sobre patines. La medida ideal de la cancha es de 20x40 metros y debe tener un suelo liso y arcos que cuenten con una red.

Al comenzar el partido, la bocha se coloca en medio de la cancha mientras los jugadores de cada equipo esperan en su respectiva área. Cuando uno de ellos (o el árbitro) grita ¡polo! los jugadores pueden moverse en busca de la bocha. Si hay un gol, el partido se detiene y el equipo al que le hicieron gol tiene la posesión de la pelota para comenzar nuevamente. Siempre hay que estar sobre la bicicleta y no pisar el suelo. Si esto ocurre, el jugador queda habilitado a un lateral y desde allí continuará jugando. Transcurridos los 15 minutos gana el equipo que haya realizado más goles.

Andrés, cuenta que cualquier persona puede practicar el deporte. Puede parecer un poco complicado al principio, pero lo importante es tener buen equilibrio sobre la bicicleta y un buen manejo de la pelota, que esto se consigue con practica y constancia.

A nivel nacional hay equipos en Rosario y en Buenos Aires. En Córdoba, existen dos: Inflame la Mermelada y Leche Negra, que, desde 2017 juegan en una liga para llegar a los nacionales y luego a los latinoamericanos. Después, en Estados Unidos y en Europa hay otro campeonato y finalmente se juega un mundial. Andrés, viajó a Brasil con “Leche Negra” a competir y lograron quedar segundos. También, jugaron en Rosario quedando cuartos y en los latinoamericanos lograron el sexto lugar.