Latidos frecuentes
Cuando llegó a su casa cerró la puerta, frenó, suspiró, miró a su alrededor y tiró la mochila al suelo. Por tercera vez en la semana se replanteó el ritmo de su puesto de trabajo. Desde el lunes no podía dormir más de cuatro horas sin despertarse de repente en medio de la madrugada. Necesitaba…