Los Pérez Rivera también emigran al norte

Aun recuerdo cuando la prima Wanda se fue a California, o cerca de por allá. Se fue sola, literalmente, no como ahora que de nuestro país salen en bandadas agitando sus inteligentes alas miles de boricuas para emigrar al norte. Igual a las aves en busca de un mejor ambiente y más alimento. Entendiendo que alimento no es solo lo que se come, sino todo lo que nutre, incluyendo lo que nutre los sueños.

Los Riveras lo intentaron, durante los años 60 abuelo se lanzo con la bandada de aquella época hasta el Bronx Nueva York. No resulto, y con la misma maleta de sueños e ímpetu volvieron a la hermosa Isla. Aunque la sabana no daba pa’ arropar a mucha gente, se podían arropar bien y dignamente. No hizo falta volverlo a intentar.

En los años 60 los motivaba la pobreza ahora el reconocimiento a la inteligencia..

Mi hermana empezó a ir y venir de Orlando FL, que queda casi igual de lejos que Cabo Rojo, solo con un mar de separación. La inteligencia de su futuro esposo había sido reconocida y le ofrecían un futuro prometedor. Lo frecuentes vuelos de ida y vuelta de mi hermana, nos disfrazo el hecho que ella también había emigrado.

El boleto de ida, le toco al primo Pedro; como todo excelente trabajador, se merece todo aquello que nutra su intelecto, y pueda demostrar su gran talento. Sus maletas no las hizo solo, con él emigraron su especial esposa, y dos tesoros. No vivían mal, aunque se merecen vivir mejor!

La ida de Pedro nos movió el piso, nos abrió los ojos ante la fuga de talentos de nuestro país. La escuchábamos, pero no la habíamos sufrido.

Ya mis ultimas dos navidades habían tenido un cambio. Mi hermana estaba viviendo su temporada en los Orlando FL y mi hermano le tocaba la acción justa de ir con la familia de su esposa en Mexico. Y yo, extrañando a mis hermanos, sin embargo, sabia su fecha de su regreso.

Mi hermana decide casarse, y con eso la esperanza de que se quede en casa, se nos esfumo.

Semanas antes de la boda de “la nena” mi hermano, nos comunica que acepto una oferta de trabajo en Estado Unidos! Otro Perez Rivera se nos va.

Y se nos fue. Durante el proceso de mudanza, nos dejo prestadita a su esposa. Ese tiempo nos sirvió para confirmar lo q veíamos de lejos, mi hermano se caso con una gran mujer. Quien se merece un lugar muy especial en nuestra familia.

Y se vació el nido! En el fondo de mi corazón, les deseo una vida prospera, matrimonios felices y familias unidas. Aunque no pierdo la esperanza que todos ellos pueda regresar al calorcito de casa… Puerto Rico…

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