¿Por que será que tenemos la necesidad de crear fantasías? Desde chicos recurrimos a amigos invisibles, mundos irreales que solo existen en nuestra imaginación permitiéndonos romper las barreras de lo posible. Ya de grande nuestra imaginación se vuelve pobre y poco creativa usando su mayor esfuerzo para actividades laborales o deseos materiales.

Yo por suerte siempre guarde una parte de esos mundos para escapar cuando todo se volvía absurdamente real.

Lo que les voy a contar a continuación es la intersección entre mi imaginación y la viva percepción de la realidad. Fue el único momento de toda mi vida consciente en el que no supe diferenciarlos.

Todo comenzó con un sueño. En el mismo aparezco viéndome en tercera persona, sentado en una silla donde solo estaba iluminado yo, como si se tratara de un interrogatorio al mejor estilo mafia italiana. Alrededor todo oscuridad.

Tenia un sentimiento extraño. No se oía absolutamente nada pero sentía la presencia de mas ¿personas? en el lugar. Quería hablar, preguntar si había alguien ahí, si se podía acercar. De pronto me sentía moviendo los labios pero sin poder emitir sonido alguno. Me empece a desesperar sin saber si no me escuchaba o directamente me había quedado mudo. Probé sosteniendo mi garganta mientras intentaba hablar sabiendo que si vibraba con el sonido en realidad estaba sordo. Me encontré sin poder sentir la presión de mis dedos en mi piel. Automáticamente empece a sentir un sudor frío pero no estaba transpirando o al menos mis dedos no sentían lo mojado al recorrer mi cuerpo ni tampoco mis ojos veían brillos de sudor.

Intente pararme y mis pies no encontraban una superficie solida donde apoyarse. De pronto un cansancio irremediable cerro mis párpados y calmo mi desesperación. En ese descanso me proyectaba pudiendo caminar dejando la silla atras, cada paso era un paso de luz adelante y uno de oscuridad detrás. Intente hablar y ahora si escuchaba mi voz con un eco perfecto. Nadie respondía a mis preguntas hasta que en un momento escucho un respirar agitado cerca mio. Me doy vuelta para todos lados y ese suspiro se iba alejando. Y a lo ultimo escucho una frase casi perdida en la leve pronunciación sonora “silla…salvo…”. Automáticamente acelere mi ritmo para el sentido desde donde había dejado la silla. Luego de 10 pasos me di cuenta que la silla ya no estaba donde la deje. Miro hacia mis pies y veo que el circulo de luz se iba achicando a cada paso que daba. Nuevamente siento un cansancio fuera de lo común y mis ojos se empiezan a entre cerrar y es ahí cuando noto a lo lejos la silla. Y comienzo a correr hacia ella. Al llegar el ultimo paso que doy antes de sentarme siento un roce en mi pierna y automáticamente me duermo en la silla. Al despertar nuevamente me encuentro en el primer estado. Sin poder hablar, sin sentir. En ese mismo instante despierto de mi sueño. La luz de mi velador prendida y mi mano en el switch.

Todo podría haber terminado en un sueño. Pero tiempo después llevando a su casa a uno de mis amigos que vive en la zona del regimiento, vemos pasar una sombra corriendo. Saliendo desde una pared, metiéndose en un estacionamiento. La velocidad a la que paso no era humana y ante la duda que sea un reflejo de esos en los cuales la pupila te engaña, hice una pausa en lo que veníamos hablando y le pregunto a mi amigo si había visto eso. A lo que el me responde que si y que fue muy raro.

Al dejarlo volví a pasar por ese lugar y no encontré nada que explique esa aparición. Hasta que al mirar por el espejo retrovisor volví a ver la misma sombra pasar pero esta vez para el otro lado.

Desde ese entonces cada vez que paso por ese lugar volteo a ambos lados en esa mitad de cuadra.

Esto me hace preguntarme si eso seres que habitan en la oscuridad y nos controlan son buenos o malos. Cual es su misión. Y si son ellos los nativos de este planeta y nosotros la raza inferior que solo vive como mascotas ambientadas a la luz. Es intimidante saber que la oscuridad y las sombras reinan en el planeta, desde el fondo del océano hasta en la sombra de los arboles, desde la oscuridad de la noche, hasta ese rincón abajo de la cama al cual no llega ni un destello de la confortable claridad.

A single golf clap? Or a long standing ovation?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.