La animada historia de una historia animada

Cuando nos sentamos frente a la pantalla -ya sea del cine o la TV de nuestra casa- sólo nos preocupamos de disfrutar la película, sin prestar atención a la historia que la precede. ¿De dónde salió la idea que le dio vida a los personajes animados? ¿Cuántas personas se involucraron día y noche para deleitarnos con la carrera de una conejita policía? ¿Cómo son capaces de transferir emociones tan genuinas usando tan sólo dibujos?

Imagen extraída de www.thedisneyblog.com

¡Inspiración!

Todo comienza con un sujeto y una idea. Un dibujo en una servilleta puede serlo todo. Hay distintas maneras que conceptualizar lo que se piensa y es importante saber expresar con dibujos lo que tienes en la cabeza cuando te propones hacer una película animada. Una de las mejores fuentes de inspiración es la observación, ya sea en la vida real, por medio de imágenes de tu interés o revisando el trabajo que han realizado otros animadores anteriormente.

Manos a la obra

Imagen extraída de www.preiumbeat.com

Las películas tienen distintos procesos: pre producción, producción y post producción. En la pre producción se elige la idea, que ya revisamos en el párrafo anterior; se diseñan los personajes, se escribe el guión y se presenta el storyboard. En la producción se comienza a trabajar en la animación propiamente tal y para esto es indispensable el Kit de supervivencia del animador (Williams, 2001) con todos los consejos y técnicas necesarias para que la animación salga natural y fluida. Cuando la animación está lista comienza la post producción, que se encarga de juntar y editar toda la película, incluyendo el sonido, las voces y los cortes necesarios para que consiga generar las emociones esperadas al espectador.

Pero, sin lugar a dudas, el ingrediente más importante que debe estar presente en la creación de una película de animación es el equipo de trabajo, la energía, el entusiasmo y el intentar una y otra vez hasta conseguir el resultado deseado.

¿Dónde encontrar más animación?

www.gobelins.fr

Si no tienes Netflix o 200 canales de cable, una buena idea para dotarte de animaciones es visitar las páginas de artistas como Ryan Woodward, Glen Keane, Pascal Campion u otros. Puedes encontrar a varios nuevos animadores en páginas como Quiero Animar o 11 Second Club, que muestran distintas pruebas. Los sitios oficiales de escuelas de animación (en todo el mundo) también son una buena fuente de cortometrajes, como por ejemplo, Les Gobelins en Francia.

¡Suerte en tu búsqueda!