El Vestuario De La Domadora

En toda la Dominación Femenina, Domadora vs esclavo, existe un componente estético y fetichista. Como en todo relacionado a nivel BDSM que destaca por encima de los demás, y por lo tanto adquiere una gran importancia, por SU especial carácter visual.

La primera impresión como es sabido es la que cuenta y la que psicológicamente hace al individuo comportarse de una u otra manera ante la persona que tiene delante. Una Dómina o adiestradora siempre lo es, independientemente de como vista o calce sin lugar a dudas. Por ser algo de carácter innato en la propia persona, pero desde luego no cabe ni la menor duda, que no es lo mismo ejercer el control de un sumiso en zapatillas y con unos jeans, que ostentar unas buenas botas altas de montar acompañadas de unas espuelas.

Una Dómina calzando Botas de Montar, transmite a los presentes siempre una impresión de Autoridad, de Poder, de Clase y Alta posición Social…en resumen de ARROGANCIA y RESPETO MÁXIMO. Su autoestima se ve refrendada mas si ello es posible, observando la respuesta del, o los adiestrados, bajo SU mando.

Cuando la ADIESTRADORA asume la responsabilidad de encargarse de la educación y aleccionamiento de un macho inferior, tiene una dura tarea por delante para amoldar al individuo a SUS necesidades personales. A simple vista parece fácil de decir, pero en realidad es de vital importancia el influir en la parte psicológica del animal, para intentar anularlo como persona.

Una manera rápida de conseguir buenos resultados es en identificar al adiestrado con un animal. Puede parecer fácil transformar a un macho inferior en un animal, pero lleva su tiempo y esfuerzo por parte de la DOMADORA.

Es por ello de la importancia de diferenciar claramente ambos estatus sociales, el del poder y control de la Adiestradora vistiendo con ropas que la identifiquen rápidamente con la acción a desempeñar que es la de la Domadora. Y el de la obediencia y respeto hacia la primera por parte del adiestrado, completamente desnudo o en todo caso ataviado con artes propios de animales a domar.

El macho inferior al verse asemejado con un animal de monta, recibe una enorme carga de humillación que le hace ser mas receptivo a obedecer las órdenes de la ADIESTRADORA. De ahí el papel fundamental y de carácter psicológico que supone para el macho inferior, ver a la ADIESTRADORA desde abajo calzando SUS poderosas BOTAS DE MONTAR.

Si en el ejército los galones diferencian a los soldados de los generales, en el caso de la DOMINACIÓN FEMENINA, ese toque de distinción extra o de valor añadido, lo encontramos en las espuelas. Si a la ADIESTRADORA que calza BOTAS de MONTAR, le acompañan sendas espuelas, la imagen de Poder y Respeto que genera en la mente del esclavo, se multiplica por 100.

No es lo mismo ver a una AMAZONA cabalgando sobre un caballo con SUS Botas de Montar. Simplemente, verla controlando a una bestia de gran tamaño con SUS Espuelas, y suministrando los correctivos pertinentes en forma de castigo sobre al animal.

Psicológicamente para el esclavo esa imagen le queda grabada en su pequeño cerebro, pero es suficiente para generarle un recuerdo constante de Obediencia y Respeto máximo hacia la ADIESTRADORA.

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