Gracias

Fue idea de mi madre, no fue cosa mía. Yo solo puse las palabras, pero no la idea. La mujer admirable es mi madre, no yo.

Por supuesto que yo agradezco todo lo que el hospital hizo y lo que escribo en esta carta es todo lo que se me pasaba por la cabeza de la forma más sincera posible, pero no lo habría hecho, o al menos no de forma tan pública, si ella no me lo hubiera dicho.

Gracias a todos los que me habéis mandado vuestras condolencias y vuestro apoyo.