Inseguridad, cobardía, miedos

Le das vueltas a lo mismo una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez.

¿Por qué?. Nunca mereciste más de 3 o 4 días, nunca mereciste una caricia sin pedirla antes. Ni demostrar interés por algo que para ti era importante. No lo merecías. O tal vez fue cobardía, miedo de mostrar los sentimientos.

Y te presionabas a diario por intentar hacer las cosas bien, por llamar su atención, por hacer cosas de su agrado, incluso por buscarle un futuro aunque fuera lejos de ti. Para nada, fue inútil, porque nunca funcionó.

No funciona si sólo hay una parte que muestra interés y que se esfuerza. No funciona si la frustración es mutua. No funciona cuando cada paso que das te aumenta la inseguridad.

Y sin embargo echas de menos todo aquello, a pesar de la inseguridad, de la frustración, de la cobardía que mostró. Echas de menos el día a día, las escasas caricias, los silencios, el esfuerzo.

¿Hasta cuándo?

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