Tuve una duda… y pregunté:
¿Dónde puede un papá cambiar el pañal de su bebé?

Hace unas semanas, mi esposa, nuestro bebé de 5 meses y yo asistimos a la exposición del MUAC “Si tiene dudas… pregunte”, la primera retrospectiva del trabajo artístico de Mónica Mayer, la referente más clara en el arte feminista mexicano. Mientras disfrutábamos de la exposición, tuve una duda. Así que pregunté:
– ¿En dónde quedan los baños para poder cambiar a mi hijo?

El custodio de la exposición me informó que sólo los baños de la entrada tenían cambiadores para bebés. Me dirigí a ellos mientras mi esposa continuaba viendo la exposición. Al llegar al baño de hombres, no encontré ningún cambiador. Salí y le pregunté al guardia en dónde estaba, quien me respondió muy amablemente:
-Sólo el baño de mujeres tiene cambiador.
Sorprendido por la respuesta, volví a preguntar:
-¿Y… entonces qué hago?
Me miró extrañado y me dijo:
-Pues dígale a su esposa que lo cambie.

La parte divertida de la historia estuvo en la ironía de tener que acercarme a mi esposa en medio de una exposición de arte feminista y decirle:
- Lo siento, pero vas a tener que cambiarlo tú, porque tú eres mujer. Yo soy hombre, no se supone que hagamos eso.

La conclusión es sencilla. Si se supusiera que es parte de la labor de un hombre cambiarles los pañales a sus hijos, el baño de hombres tendría cambiador para bebés, igual que el de las mujeres.

Realmente disfrutamos la ironía de la situación. No basta con reflexionar, discutir, investigar, divulgar y llenar las calles, museos y redes de arte de acciones feministas, al final la realidad, LA COTIDIANA REALIDAD, aplasta como una loza. El Museo Universitario de Arte Contemporáneo, es, entre otras cosas, un espacio de ruptura, de diálogo, de crítica, pero fuera de sus salas, en su espacio más cotidiano y menos reflexivo, refleja la verdadera realidad. ¡Es trabajo exclusivo de mujeres cambiar los pañales de los bebés!

Ante esto, la única reflexión que me queda es que las grandes ideas de cambio deben ir acompañadas de las pequeñas tuercas y tornillos que las posibiliten. Si no, los puentes que tendamos a un mejor mundo, simplemente se caerán.