Argentina: La honestidad no sirve para nada
La honestidad no sirve para nada y el nefasto payaso que tenemos de presidente ni siquiera es honesto, por el contrario, es jodidamente corrupto, pero, believers, ustedes compran cualquier basura con tal de recibir los correctos estímulos — condecendientes palmaditas en la espalda y elaboración de un enemigo de cartón al que echarle la culpa de todo.
“El honesto” de turno necesita de Durán Barba para sostenerse, necesita intensamente de ese amaestrador de mentes infantiles, básicas y pícaras (la mayoría en estos días de reggeton y emojis). Así de honesto es Macri.
La moneda Argentina está por el piso, la industria languidece, la pobreza y el desempleo crecen sin parar. La honestidad no sirve para nada, no ésta “honestidad” de fantasía y entusiasma fáciles e inocentes compradores de bagatelas. Lo que hace falta en mi país son políticas de crecimiento y desarrollo, defensa de la integridad de la Nación.