Feliz vida, mi gran amor.

Te sentí desde el primer momento. Sabía que estabas ahí antes de que sea una noticia real. Sabía que no iba a ser fácil pero también sonreía por dentro en complicidad contigo. Porque intuía ese lazo único que nos uniría de por vida.
Jamás tuve dudas de la dimensión de nuestro amor. Tampoco sentí miedo. Algo de incertidumbre seguro, dudas de cuál sería la mejor manera de hacer tal o cual cosa o al tener que tomar alguna decisión, si, pero miedo no.

Respiré hondo muchas veces buscando la fuerza y el coraje necesario para cada momento duro que nos tocó pasar. Pero ni por un segundo dejé de ser feliz a tu lado. Ser tu mamá es el mejor rol que me pudo regalar la vida. Ser tu amiga, tu cómplice, tu compañera, tratar de contarte tantas cosas que creo que te pueden servir. Y aprender juntos, que es una de las cosas que más me gusta de ser mamá.

Me atajo muchas veces para dejar que vivas tu propia experiencia. Pero siempre estoy ahí, a un costado, caminando a tu lado. Si lo creo necesario capaz me adelante un poquito, solo lo justo para mostrarte el camino. Pero no tanto como para que dejemos de caminar juntos.
Reír a tu lado es la riqueza más grande que puedo soñar. Acostarnos juntos, compartir sueños, no estar de acuerdo, discutir, pedirnos perdón, jugar, mirar una serie, competir, «criar» a Guma, no cambiaría nada. Nada de nada, ninguno de los tropiezos, los errores cometidos, los aprendizajes, los pactos. Tanto amor.

Son quince años y 9 meses de vivir piel a piel nuestras vidas. Te vi lograr tantos objetivos. ¡Tantos, desde tan corta edad que hasta cuesta creerlo! Superar frustraciones y dolores fuertes. Te veo convertirte en un hombre especial. Que no tiene miedo de sentir, de emocionarse, que sabe que los sueños se consiguen trabajando duro, que los afectos se cuidan, se construyen, se alimentan todos los días. Que saber ponernos límites nos despeja el horizonte para llegar más lejos de lo que imaginamos. Que sabe que equivocarse es parte del proceso de crecer.

Te amo con el alma, mi niño independiente. Que sigas siendo muy feliz y haciendo felices a los que estamos a tu alrededor.
Gracias por hacer de mi cada día una persona mejor. Gracias por mantener viva a mi niña interior. Gracias por existir.
¡Feliz cumpleaños! ¡Feliz vida!
Momo
