Fotos de bodas

Bodas, detalles, cosas pequeñas que hacen momentos inolvidables, elementos que serían chocantes en cualquier otro contexto pero que en las bodas dan toques de dulzura, de melancolía, de nostalgia, de familia. Y también toques modernos, de la época en la que cada uno da ese gran sí quiero, ese paso que marca la vida, descrito por la personalidad de cada uno, plasmado en telas, flores y colores, en sabores de tartas y aperitivos, olores, cócteles, humo de puros de calidad. Ellos, guapos como nunca con sus trajes de chaqueta. Ellas, coloridas, a veces excesivas, como debe ser.

¿Por qué a todas las mujeres nos gusta ver fotos de bodas? Y más aún asistir a ellas, mejor si es de amigas de toda la vida. Las bodas son grandes momentos, que los amigos adoramos compartir con los protagonistas. Tanto como ellos, queremos que sea un día inolvidable, que ellos disfruten, que el viva los novios sea una realidad feliz hasta que la muerte los separe.

Algunos pensaran que esa frase es de mal gusto, recordar a la muerte en el ambiente festivo de las bodas. En la mayor parte de ellas, ese es un final todavía lejano. En otras no. Pero es siempre un final seguro de fecha incierta, como para todos los mortales.

Fotos de bodas que son recuerdos, muchas fotos preparadas, algunas espontáneas, que pueden ser las mejores. Fotazos, generalmente, en las que han participado profesionales con mucho talento. Las fotos son más difíciles de lo que nos parecen a primera vista, en estos días en los que todos somos fotógrafos e instagramers, por no decir más.

Sigo hojeando un álbum y recordando buenos momentos vividos junto a esos rostros, desde la más tierna infancia. Y que sean muchos más.